Multimillonario… y el mejor amigo de su hermano
Lucy se siente como pez fuera del agua en la oficina de Felix, el mejor amigo de su hermano. Cuando aceptó el trabajo, no imaginaba lo duro que sería el mundo de los negocios, y tampoco el propio Felix. El chico amable del que se enamoró en su infancia se ha convertido en un hombre despiadado, poderoso y peligrosamente atractivo, y las extravagancias de Lucy ya no le hacen ninguna gracia.
Para Felix, contratar a Lucy fue un error: es caótica, distraída y, sin duda, la peor asistente personal de Londres. Pero siempre sintió debilidad por aquella niña estrafalaria que vivía en su propio mundo. Lo malo es que ahora esa niña soñadora ha crecido… y no puede dejar de pensar en ella.
Una comedia romántica con un jefe gruñón y una empleada soñadora…
La prensa del corazón solo habla de Kane Black, un acaudalado hombre de negocios y formidable seductor. Pero bajo la máscara de adorado playboy se esconde un hombre atrapado en las garras de un dolor que lo consume. Desde la muerte repentina Lily, su esposa, Kane ha vivido como un fantasma, obsesionado con el pasado y totalmente indiferente a las perpetuas luchas de poder de su familia, los poderosos Armand-Black.
Pero todo esto cambia cuando Lily reaparece, muy viva. En los salones de la jet-set neoyorquina y la mansión de los Armand-Black las pasiones se encienden y desbordan a medida que los secretos se van revelando...
La prensa del corazón no deja de hablar de Kane Black, un acaudalado hombre de negocios y un seductor formidable. Pero, tras la fachada de playboy adorado, se oculta un hombre consumido por el dolor. Desde que hace años murió Lily, su esposa, Kane ha vivido como un espectro, obsesionado con el pasado e indiferente a las perpetuas luchas de poder de su ambiciosa familia, los Armand-Black.
Todo cambia cuando, en las calles de Manhattan, se encuentra con una mujer que podría ser Lily. La atracción es instantánea, y Kane, sin cuestionarlo, acepta el regreso de su amada esposa en la gura de esta enigmática y hermosa mujer. Comienza así un peligroso juego psicológico que desatará pasiones en la alta sociedad neoyorquina y pondrá en juego el futuro del imperio Armand-Black.
¿Qué sucede cuando descubres que has vivido una mentira y decides poner punto final a tu «felices para siempre»?
No te pierdas Soy una mamá, que reúne los tres volúmenes de la serie: Soy una mamá, Soy una mamá divorciada y alocada y Soy una mamá divorciada, alocada y de nuevo enamorada.
Me llamo Estefanía, soy madre de tres hijos y estuve felizmente casada. Mi día a día era siempre el mismo: me levantaba, atendía a mis pequeños, los llevaba al cole, desayunaba con mis amigas, hacía la compra, sacaba a mi perra y me iba al trabajo. Todo era perfecto y yo me sentía una mujer feliz. Pero, tras veinte años de matrimonio, todo se trastocó cuando me enteré de que ese marido al que tanto veneraba me estaba engañando con otra.
SOLO SE NECESITA UNA NOCHE PARA CAMBIAR DOS VIDAS
Conocí a Jax Haven en mi primer día en Montana. Era el desconocido más guapo que había visto en mi vida y, tras intervenir en la disputa en el supermercado que muy a mi pesar estaba protagonizando, me sonrió y me invitó a salir como si fuese lo más natural del mundo. Estuve tentada de aceptar… hasta que me dijo su nombre. Entonces hice lo que cualquier mujer sensata haría: rechazarle y fingir que no lo conocía cuando al día siguiente me incorporé como la nueva gerente del Rancho Haven River.
Jax no es mi jefe, pero sí uno de los dueños del rancho y una distracción que no puedo permitirme. Así que me concentro en mi trabajo, en mi rutina, en cualquier cosa que no sean sus hipnóticos ojos o esa sonrisa encantadora. Me prohíbo pensar en lo bien que le quedan los tejanos gastados o en lo increíblemente atractivo que está con ese maldito sombrero vaquero.
Todo iba según lo previsto hasta la fiesta de fin de año, cuando el champán me hizo bajar la guardia y acabar en su cama. Ahora ya no puedo seguir ignorando a Jax Haven, no con un bebé en camino.
Tras un desengaño amoroso, Elisa está decidida a retomar las riendas de su vida e ir tachando propósitos de su lista de objetivos: seguir siendo la mejor en su empleo, casarse, formar una familia, mudarse a una bonita casa a las afueras… ¿El problema? Todavía no ha conocido al futuro padre de sus hijos. Pero ella no es de las que se rinden tras un fracaso y tiene muy claro qué tipo de hombre desea a su lado. Para empezar, uno que no se parezca en nada al abogado con el que debe competir en su trabajo, ese que está poniendo a prueba toda su paciencia.
Jack Helker es tan atractivo como borde. A pesar de su sonrisa insolente y de que es el típico hombre que debería venir con un cartel en la frente en el que pusiese «no tocar», Elisa es incapaz de ignorar el deseo que siente cada vez que él está cerca. Y, entre rocambolescas citas, Froot Loops y noches imprevistas, empezará a reconsiderar que a veces «perder el control» también tiene sus ventajas.
«Quizá la princesa no encuentre a un caballero a lomos de un corcel cuando se asome a la ventana de la torre, pero tal vez sí tropiece con un seductor chico de ojos grises el día que se atreva a dejar atrás los seguros muros del castillo».
Un futuro planificado. Un abogado seductor y canalla.
¿Conseguirá Elisa retomar las riendas de su vida?
Tras un desengaño amoroso, Elisa está decidida a retomar las riendas de su vida e ir tachando propósitos de su lista de objetivos: seguir siendo la mejor en su empleo, casarse, formar una familia, mudarse a una bonita casa a las afueras… ¿El problema? Todavía no ha conocido al futuro padre de sus hijos. Pero ella no es de las que se rinden tras un fracaso y tiene muy claro qué tipo de hombre desea a su lado. Para empezar, uno que no se parezca en nada al abogado con el que debe competir en su trabajo, ese que está poniendo a prueba toda su paciencia.
Jack Helker es tan atractivo como borde. A pesar de su sonrisa insolente y de que es el típico hombre que debería venir con un cartel en la frente en el que pusiese «no tocar», Elisa es incapaz de ignorar el deseo que siente cada vez que él está cerca. Y, entre rocambolescas citas, Froot Loops y noches imprevistas, empezará a reconsiderar que a veces «perder el control» también tiene sus ventajas.
Hannah tenía un futuro prometedor en aquello que más amaba: la danza sobre hielo. Una meta por la que había luchado junto a Nicholas, su mejor amigo y compañero, durante los últimos diez años. Hasta que el error de otro le demostró lo efímeros que pueden ser los sueños. Mikhail hace mucho que olvidó lo que era disfrutar al salir a la pista. Es más, tras la lesión que lo obligó a retirarse del patinaje artístico, creyó que nunca tendría ocasión de recordarlo. Sin embargo, el destino parece dispuesto a darle la oportunidad de volver a competir y, sobre todo, de cumplir una promesa grabada con tinta en su cuerpo. Claro que para ello tendrá que convencer a Hannah de que juntos pueden lograr grandes cosas. Para ambos, luchar por un nuevo comienzo significará tener que hacer frente a sus heridas emocionales, porque solo si son capaces de curarlas encontrarán la manera de vivir y amar sin fronteras.
Ava, con todos estos problemillas, no está en su mejor momento: normal. Además, desde hace poco y solo durante una hora al día, puede escuchar los pensamientos de la gente: no tan normal. Pero, oye… ¡Qué buena noticia! Así seguro que podrá conseguir todo lo que quiera… A no ser que su superpoder (¿¡superdesgracia!?) empiece a ocasionar más problemas que soluciones…
Nunca imaginé el giro que daría mi vida cuando en abril de 2018 me ofrecieron una misión en Bisáu como enfermera. Casi diez meses allí lo cambiaron todo. No solo descubrí un país, un idioma y una cultura diferentes, sino que además hice amigos que dejaron una huella profunda en mí. Y, sobre todo, encontré a Du, quien se convirtió en mi compañero. Pero también tuve que afrontar la dureza de lo que significa un “amor prohibido”y los obstáculos diarios para luchar por él.
Siempre que compartía mi historia con Du, alguien me decía que debía escribir un libro y contar el camino que recorrimos para ser quienes fuimos.»
Este proyecto era el sueño de Sonia, pero la enfermedad no le permitió terminarlo.
Du, el amor de su vida, ha hecho posible que su historia vea la luz. Como una promesa cumplida, como el testimonio de una historia que merecía ser contada.
Ahora será también vuestra, como Sonia siempre quiso, como Sonia siempre soñó que sería: eterna.