En el 330 a. C., tras derrotar a Darío III y tomar Persépolis, Alejandro parecía haber alcanzado la cima de su reinado. Pero su ambición era mayor que cualquier mapa conocido. Decidió continuar hacia el este, persiguiendo un horizonte mítico: el confín del mundo. Ese viaje lo llevó a enfrentarse no solo a enemigos poderosos y a los elementos más extremos ?monzones, desiertos y cordilleras heladas?, sino también a las consecuencias imprevistas de su propia gloria.
Este libro es una gallarda reivindicación de España y de sus métodos de colonización en el Nuevo Mundo. Avalora y encarece esta reivindicación el ser obra espontánea, desinteresada, y por ende imparcial, de un ilustrado escritor norteamericano, y fruto de sus estudios, investigaciones y concienzudos juicios. Basta leer el prefacio de su libro para poder apreciar el móvil que le impulsó a escribirlo y la sinceridad y entusiasmo que puso en su labor: «Porque creo que todo joven sajónamericano ama la justicia y admira el heroísmo tanto como yo, me he decidido a escribir este libro. La razón de que no hayamos hecho justicia a los exploradores españoles es sencillamente porque hemos sido mal informados.
París hechiza a sus visitantes no sólo por los Campos Elíseos, el Louvre y la Torre Eiffel, sino sobre todo por sus callejuelas escondidas, sus pequeños cafés, sus tiendas centenarias y sus atelieres, que son los que dan encanto a la ciudad. El París de las maravillas es un recorrido mágico que descubre talleres y tiendas escondidas en lugares únicos que han sobrevivido durante siglos. Entre otros, visitaremos La Maison du Pastel, de ciento cincuenta años de antigüedad, con sus pinturas al pastel elaboradas a mano, la tienda de antigüedades Yveline en Saint-Germain-des-Prés, la nostálgica librería
de la Galerie Vivienne y la herboristería de la Place Clichy de 1880. Marin Montagut invita al lector a descubrir algunos de los lugares más recónditos y atemporales de las tradiciones patrimoniales que conforman el estilo parisino y transmiten una inspiración creativa sin igual.