Antes de la muerte de Adam, Nathan Tabiz era solo el Portador del Amuleto del Tiempo, Lilith Rheiz, la hija olvidada de la Suma Celestial, y Darien Veriz, un celestial más con un don que lo superaba.
Después de la muerte de Adam, todo ha cambiado. Ahora Nathan es un brujo dispuesto a todo por traer de vuelta a su antiguo amor, Lilith ha renacido como la santa elegida por Destino para llevar a los celestiales a la gloria y Darien se ha convertido en un rehén que deberá dominar su poder si quiere conseguir salir de la cárcel en la que le han metido.
Antes de la muerte de Adam, el mundo estaba en calma. Después de su muerte, solo queda un caos, en el que los demonios toman el control, los milagros retuercen el mundo y el pasado se confunde con el futuro cada vez más.
Nathan, Lilith y Darien están preparados para tomar las riendas de sus nuevas vidas.
Lo que no saben es que son piezas en el tablero de los dioses.
Y la partida solo acaba de empezar.
En un Imperio gobernado por la nigromancia, los hechiceros muertos son la fuente de su poder. Sus cadáveres son encadenados y drenados de su magia para alimentar el insaciable deseo de conquista imperial.
Arienne nació con magia y ha aceptado su oscuro destino. Sin embargo, cuando empieza a oír en su mente la voz de un hechicero muerto hace mucho tiempo, escucha atentamente. Quizás haya otro futuro para ella, si está dispuesta a luchar por él.
A kilómetros de distancia, bajo un volcán, un dragón de siete ojos también lleva las cadenas del Imperio. Antes de la opresión imperial, era el guardián sagrado de su pueblo. Loran, una espadachina viuda, es la primera en arrodillarse ante el dragón en décadas. Llega con una súplica desesperada y se marcha con una espada forjada con el colmillo del dragón y un propósito que cambiará su destino.
En el corazón de la capital imperial, Caine es conocido como un hombre que hace que las cosas sucedan. Cuando su mejor amiga y mentora es asesinada, no dejará piedra sin remover para encontrar a los responsables, aunque eso signifique provocar una guerra.
Un retrato implacable de la sociedad del malestar que arroja luz sobre la precariedad emocional y el desamparo de quienes más sufren las deficiencias del sistema sanitario», Daniel Remón.
Nadie tiene la culpa. Estas cosas pasan. Solo fue un «incidente». Esa es la palabra que más se repite a la hora de hablar del enfrentamiento entre Ricardo Montesinos, jefe de la planta de psiquiatría del hospital, y Manuel Alejandro, un joven paciente ingresado por tercera vez en la unidad de agudos. La versión oficial se empieza a desmoronar cuando un escritor en crisis, que estuvo ingresado hace veinte años en ese mismo lugar, se decide a investigar el caso y confronta los testimonios de todos los implicados.
Basada en hechos y personajes reales, El incidente es una novela polifónica que aborda cuestiones fundamentales y contradictorias en torno a la enfermedad mental: la diversidad de causas que la inducen biológicas y contextuales, los intereses detrás del aumento del malestar en nuestra sociedad o la necesidad de acabar con el estigma que la rodea sin caer en el exhibicionismo al que conduce su permanente visibilización.