Emma Woodhouse, la hija de un rico terrateniente, se muda al pequeño pueblo de Hartfield. Aburrida de su plácida vida junto a su padre, se dedicará en cuerpo y alma a su pasatiempo favorito: hacer de casamentera entre sus conocidos y jugar con sus vidas a su antojo. Sólo George Knightley será capaz de enfrentarse a Emma y criticar duramente su comportamiento, lo que provocará una deliciosa pugna entre ambos.
The Big Cheese is the best at everything, and brags about it, too. When the annual Cheese-cathlon comes around, the Big Cheese is prepared to win, as always. But what happens when the quiet new kid, Wedge Wedgeman, comes out on top? Is a slice of humility all the Big Cheese needs to discover that some things are better than being the best?
There was only one woman who could set me free. But I would rather set myself on fire than ask Sloane Walton for anything.
Lucian Rollins is a lean, mean vengeance-seeking mogul. On a quest to erase his abusive father's mark on the family name, he spends every waking minute pulling strings and building his empire. The more money and power he gains, the safer he feels.
Except when it comes to one feisty small-town librarian…
Bonded by an old, dark secret from the past and their current mutual disdain, Sloane Walton trusts Lucian about as far as she can throw his designer-suited body.
When bickering accidentally turns to foreplay, the flames are fanned, and it's impossible to put them out again. But with Sloane more than ready to start a family and Lucian refusing to even consider the idea of marriage and kids, these enemies-to-lovers are stuck at an impasse.
Until Lucian learns the hard way that leaving Sloane is impossible―the very least he can do is to keep her safe.
¿Puede mantenerse una amistad a pesar de las mentiras?
Una despedida de soltera en autocaravana.Un grupo de amigos......y muchos secretos.
Elísabet Benavent, con más de 5.000.000 de ejemplares vendidos de su obra, aborda en Toda la verdad de mis mentiras las contradicciones de un grupo de amigos que se ve obligado a mentir para dejar de sentir.
Un road trip divertido, surrealista, donde todo puede suceder. Una aventura en carretera que habla de la verdad que se esconde detrás de todas las mentiras.
Bienvenido a la Academia Blackwood, una escuela legendaria que se encuentra entre la vida y la muerte. En cuanto un alumno cruza sus puertas arqueadas, ya no puede salir, a menos que gane el Decenio: una celebración que se realiza una vez cada diez años, en la que un único estudiante es seleccionado para demostrar su valía y sus conocimientos. En el caso de tener éxito, se le ofrece la posibilidad de elegir entre graduarse y unirse a la élite mágica de Blackwood o cruzar al misterioso Más Allá.
Sin embargo, en esta ocasión, seis de los mejores estudiantes han sido seleccionados para participar en el Decenio. Y solo puede haber un vencedor.
Dos archirrivales académicos cuya extraña conexión roza la obsesión y el odio a partes iguales. Una joven movida tan solo por su ambición, y otra atormentada por los recuerdos de aquellos a los que ha amado y perdido. Y un encantador casanova al que nunca le ha importado nadie. hasta que conoció al nuevo alumno de la academia.
Todos tienen motivos para querer ganar. y secretos que anhelan ocultar. Pero hay algo que ninguno de ellos sabe: no son los únicos participantes del juego de Blackwood.
En esta competición. descubrirán que existen destinos mucho peores que la muerte.
«Una fantasía dark academia retorcida y arrolladora, con un mundo único y atrapante, y un irresistible grupo de personajes. Consecuencias inmortales te mantendrá enganchado desde la primera página». -Ava Reid, autora best seller del New York Times con El arte de ahogarse.
En un mundo que gira fuera de su quicio, desmoralizado, que aparenta haber perdido su rumbo, se hace necesario retraer la vista al pasado, no para volvernos hacia atrás, sino para impulsarnos hacia adelante, porque, tal como expresa . Hanna Arendt, “es el futuro el que nos lleva hacia el pasado”. De ahí la importancia de acudir nueva vez a los llamados clásicos, puesto que, tal como señalaba Ortega y Gasset, estos hombres y sus obras no son clásicos porque han dado respuestas definitivas a los problemas de la existencia humana, sino porque “han . calado hasta el estrato profundo donde palpitan los problemas radicales. Porque vio algunos claramente y tomó ante ellos posición, pervivirán mientras aquellos no mueran”. Lo clásico no son los hombres ni sus obras, sino los problemas que el hombre una y otra vez se plantea durante su vida, su historia; cuando una nueva circunstancia nos enfrenta a esas mismas preguntas, los llamados viejos problemas cobran nueva vida