Tarde de domingo en la Feria de Abril de Sevilla. La aparición de un cuerpo sin vida en los raíles del tren del terror interrumpe el jolgorio de las celebraciones: se trata de Pelayo Acuña, conocido miembro de la socialité sevillana. Esa misma mañana, en una de las calles del Real, un niño de dos años desaparece. Así comienza una doble investigación a cargo de Jara Vega, inspectora de la Brigada de Homicidios, que deberá desentrañar los detalles del asesinato mientras lidia con una tragedia de su propio pasado. Poco a poco, la inspectora Vega descubrirá que tras ambos sucesos se esconde un complot más oscuro de lo que nunca pudo imaginar.
Una historia de España a través de la corrupción empresarial. «Un libro imprescindible para desentrañar la economía de amiguetes. La España del pelotazo explicada por uno de los mejores periodistas económicos del país».
MARIANO GUINDAL El Diccionario de la lengua española define «fiasco» como «fracaso o decepción» y, en alguna acepción recogida en otros glosarios, como «desengaño o resultado adverso de una cosa que se esperaba sucediese bien». Es decir, lo que les ha ocurrido a un gran número de empresas en la historia de España, en muchos casos después de largas etapas de esplendor. Pero, ya fuera por una mala gestión, ya por la adversidad de los mercados o por no haber sabido adaptarse a ellos, ya por la falta de innovación o por la caída de las ventas, terminaron precipitándose al abismo. Como si de una genealogía de mayúsculos tropiezos se tratase, el veterano periodista económico Miguel Ángel Noceda ha seleccionado los casos que más huella han dejado en nuestro país desde la llegada de la democracia: los que han destapado los mayores escándalos de corrupción y otros delitos, desembocando en procesos judiciales que aún siguen sin resolver o tras los que la mayor parte de sus protagonistas terminaron en prisión. Hablamos de la Rumasa de José María Ruiz-Mateos, la Banca Catalana de Jordi Pujol, el Banesto de Mario Conde, la Terra de Juan Villalonga, la Gescartera de Antonio Camacho, la Bankia de Rodrigo Rato o la Abengoa de Felipe Benjumea, entre otros.