«Pues claro que quiero ser como ellos. Son tan hermosos como una espada forjada en un fuego divino. Son inmortales».
«Y Cardan es incluso más hermoso que el resto, con una cabellera negra tan iridiscente como las alas de un cuervo y unos pómulos tan afilados que podrían arrancarte el corazón de cuajo. Le odio más que a los demás. Le odio tanto que a veces, cuando le miro, me cuesta respirar».
Jude debe mantener a su hermano a salvo, y para ello se ha unido al rey malvado, Cardan, y se ha convertido en quien maneja realmente el poder de la corona. Navegar en un mar de traiciones políticas constantes ya es lo bastante complicado, pero Cardan es, encima, terriblemente difícil de controlar. Hace todo lo que puede para minar a Jude, aunque su fascinación por ella permanece intacta. Cuando es evidente que alguien cercano a Jude planea traicionarla, lo que no solo pondrá en peligro su vida sino la de aquellos a los que más quiere, Jude deberá descubrir al traidor, luchar contra sus complejos sentimientos hacia Cardan y mantener el control de Faerie pese a ser mortal.
San Agustín es una de las personalidades más fascinantes y complejas de la historia del cristianismo. Una de sus más importantes obras es, sin duda, La ciudad de Dios redactada en los años de la toma de Roma a manos de los visigodos. En ella se establece que por vez primera la idea del paralelo entre Estado divino y Estado terrenal, de gran influencia histórica en la política y las leyes de la historia occidental.
Este volumen incluye los libros VIII-XV, en los que inicialmente demuestra la inutilidad de los dioses tradicionales romanos, debate sobre teología con los filósofoos, sobre todo platónicos, y razona que los espíritus buenos desean adorar a un solo Dios. Finalmente, emprende su explicación cristiana de la historia, que comienza con el origen de la ciudad de Dios, de la creación del mundo al pecado original, y continúa con la relación de las dos ciudades: la de Dios y la terrenal.
Las múltiples vidas de la física teórica Elsie Hannaway han acabado atrapándola. De día es profesora adjunta. Se afana en corregir exámenes y enseñar termodinámica con la esperanza de, algún día, conseguir la titularidad. De noche, complementa su inexistente sueldo ofreciendo el servicio de ser una novia falsa, lo cual lleva a cabo con éxito gracias a sus habilidades para caerle bien a la gente y encarnar cualquier versión de sí misma que necesite el cliente.
Lo cierto es que es un trabajo estupendo... hasta que el Elsie-verso que tanto le ha costado construir se viene abajo. Jack Smith, el hermano arrogante e irritantemente atractivo de su cliente favorito, resulta ser el físico experimentalista sin corazón que arruinó la carrera de su mentor y minó la reputación de los teóricos a nivel mundial. Y ese mismo Jack Smith, que es quien dirige el departamento de Física del MIT, se interpone ahora entre Elsie y el trabajo de sus sueños.
Ella está dispuesta a poner en marcha una guerra de sabotaje académico, pero... ¿qué son esas miradas tan largas y penetrantes? ¿Cómo es que, cuando está con él, no tiene que ser una versión diferente de sí misma? ¿Caer en la órbita de un experimentalista conseguirá que, por fin, ponga en práctica todas sus teorías sobre el amor?