En el segundo año de la era Meiwa (1765), un discípulo de Karai Senryuu llamado Goryooken Arubesi (1788), cuyo nombre poético era Momen: algodón, publicó junto con su maestro, y evaluados por él, una compilación de senryuu llamada Haifuu Yanagidaru (más conocida como Yanagidaru en japonés). Estas antologías se fueron publicando sucesivamente hasta alcanzar los 167 tomos en el año noveno de la era Tenpoo (1838) y Karai Senryuu vivió lo suficiente como para ver publicados los primeros veintidós tomos.
Se dice que Karai Senryuu evaluó más de 2.300.000 poemas a lo largo de su vida. En el barrio de Asakusa, en la antigua ciudad de Edo (Tokio) hay un monumento en su homenaje en el lugar donde evaluaba los versos.
En Sentido y sensibilidad, Jane Austen explora con sutileza e ironía las opciones de la mujer en una sociedad rígida, donde el éxito o el fracaso dependen de la elección del marido. La historia se centra en dos hermanas, Elinor y Marianne, cuyas personalidades antagónicas ejemplifican dos posibles respuestas femeninas ante la hipocresía dominante: el «sentido común» y la «sensibilidad». Sin embargo, tanto un camino como el otro entrañan sus peligros.
La mayoría de nosotros no hemos recibido ni educación emocional, ni herramientas o recursos para saber qué hacer con el que sentimos. Aun así, nos toca acompañar las emociones de nuestros niños, familiares o amigos. ¿Cómo lo podemos conseguir si ni siquiera sabemos qué hacer con las nuestras?
Míriam Tirado, consultora de crianza consciente y periodista especializada en maternidad, paternidad y crianza, nos propone hacer un viaje a través del sentir para comprender por qué nos cuesta tanto acoger y canalizar de una manera asertiva lo que sentimos, sobre todo aquellas emociones que han quedado bloqueadas dentro nuestro y que necesitan ser liberadas. Cuando aprendamos qué hacer con nuestras emociones, nos será mucho más fácil acompañar las de los otros, ya sean las de nuestros niños, alumnos, pareja, etc. Cuando aprendamos a sentir sin miedo, nos daremos cuenta que no había nada a temer y podremos vivir una vida más llena, feliz y consciente.