Johannes no tiene dueño. Es un perro libre que recorre a toda velocidad un parque urbano junto al mar, donde cumple con una misión sagrada: ser los Ojos. Desde el amanecer hasta la noche, observa todo cuanto ocurre y reporta sus hallazgos a los sabios ancianos del bosque, tres bisontes que se aseguran de que el equilibrio se mantenga.
No está solo. Junto a él, una gaviota, un mapache, una ardilla y un pelícano forman una pequeña comunidad de observadores atentos, dedicados a vigilar a los humanos y a las demás criaturas que comparten el parque. Todo parece estar en armonía... hasta que algo cambia.
Llegan más humanos. Algunos traen consigo desorden y ruido. Se alza un nuevo edificio, brillante y extraño, con hipnóticos rectángulos que parecen ver más de lo que muestran. Y entonces, sin previo aviso, aparece un barco. Un barco lleno de cabras. Y con él, una revelación inesperada que pondrá a prueba todo lo que Johannes creía saber.
Una fábula luminosa sobre la libertad, la amistad, la belleza del mundo... y el arte de correr muy, muy rápido.
Si estás cansado de luchar contra la ansiedad, la depresión o el agotamiento emocional, este libro te ofrece un camino claro hacia la sanidad real—combinando verdades bíblicas con herramientas psicológicas comprobadas para ayudarte a encontrar paz, claridad y libertad emocional duradera.
Alguna vez has pensado: ¿Por qué me siento tan ansioso? ¿Por qué estoy tan deprimido o enfadado? ¿No se supone que los cristianos debíamos sentirnos mejor que esto?
Como nos dice la Biblia, no temas: Puedes salir fortalecido después de los desafíos de salud mental y emocional. A través de una combinación de principios bíblicos y clínicos, puedes sanar realmente de las emociones que abruman tu pensamiento. Sana tu mente herida te enseñará cómo hacerlo.
Un libro sobre la pérdida que desborda vida. Retrato emotivo, ingenioso y conmovedor sobre la amistad y la muerte, que desafiará tus ideas.
Tras el robo de sus joyas en Nueva York, Sloane Crosley se enfrenta a otra pérdida mucho más devastadora: el suicidio de su mejor amigo, Russell.
A través de una narración mordaz y profundamente personal, la autora explora el duelo, la memoria y la identidad, estableciendo un paralelismo entre la pérdida material y la emocional. Una búsqueda frenética por reparar lo irreparable, explorando qué define la familia y la pertenencia, mientras la ciudad enfrenta el impacto abrumador de la pandemia.
Con una mezcla de ironía, humor negro, empatía y reflexión filosófica, la autora disecciona la manera en que enfrentamos la ausencia, mostrando que el duelo no sigue un camino lineal y que, a veces, lo que intentamos recuperar no es lo que realmente hemos perdido.