De la autora de «Vera». Todo el mundo adora a Milly, la mujer de Ernest Bott. Y es que es la esposa ideal: encantadora, amable, dulce y complaciente, nunca ha dado ningún problema a su marido ni ha provocado ninguna habladuría. Para la admiración de sus cuñados y envidia de sus cuñadas, Milly es una pieza perfecta en la orgullosa familia Bott, que valora por encima de todo su buen nombre y su intachable respetabilidad. Sin embargo, cuando Ernest muere en un accidente de coche y se abre su testamento, llega la sorpresa seguida de las especulaciones y el temor al escándalo. Ernest desheredó a Milly. «Mi esposa sabrá por qué», dejó dicho. Publicado en 1929, Elizabeth von Arnim despliega en «Expiación» una sátira ―hilarante en algunos momentos, desgarradora en otros, y siempre irónica― sobre la hipocresía de la clase media londinense, el arrepentimiento, así como el desamparo y la soledad de las mujeres en esa época.
Tres amigos. Un objeto mágico. Un viaje en el tiempo.
Pablo, Daniela y Claudio van a la misma clase, pero aparte de eso no tienen nada en común. Lo que más le importa a Pablo es ser popular; a Daniela le encanta ver películas con su única amiga; en cuanto a Claudio… nadie tiene claro lo que le gusta.
El día en que van de excursión al museo, sus vidas cambiarán para siempre. Una fuerza inexplicable lleva a los tres chicos a tocar un antiguo objeto que, en realidad, es un artefacto mágico temporal.
Los tres viajan en el tiempo a un siglo en el que nada de lo que conocen existe. Allí descubren que son Cronomantes: seres capaces de dominar la fuerza del tiempo y viajar de un siglo a otro. El objeto mágico ha sido creado para reclamar su ayuda.
Hay libros que se leen con los ojos, otros con las manos, los hay que se deslizan por la piel como una caricia inesperada. Este se escucha. Como un latido.
Una madrugada cualquiera, en una ciudad como tantas, unas ventanas iluminadas revelan el inicio de un terremoto íntimo: ha llegado un bebé. O varios. En cada casa, una nueva vida trastoca el mapa doméstico y transforma los cuerpos de quienes cuidan. Lo que parecía rutina se convierte en territorio inexplorado, y el hogar muta: se vuelve nave espacial, nido, pista de circo, selva lunar, refugio precario o isla en la que naufragar.
En medio de estos nuevos paisajes, las familias exploradoras se abrirán camino hacia un sitio especial, otra casa en medio de un parque, donde encontrarán cobijo, irán estrechando nuevos lazos y convirtiéndose en tribu: una tribu de bichos raros que, a través de la fragilidad compartida, levanta con palabras e imágenes un lugar acogedor donde quedarse. Porque a veces, para habitar el mundo de nuevo, hay que volver a nacer.