Kawaii es un estilo artístico japonés que podrás usar para hacer adorables dibujos de diferentes personajes. Esta guía contiene: ? Una introducción sobre diversos materiales y técnicas ? Proyectos de diversos personajes kawaii con instrucciones paso a paso ? Láminas de dibujo para que crees tus propias obras de arte.
«Feliz 53 cumpleaños, doctor.
Bienvenido al primer día de su muerte.»
Así comienza el anónimo que recibe Frederick Starks, psicoanalista con una larga experiencia y una vida tranquila. Starks tendrá que emplear toda su astucia y rapidez para, en quince días, averiguar quién es el autor de esa amenazadora misiva que promete hacerle la existencia imposible. De no conseguir su objetivo, deberá elegir entre suicidarse o ser testigo de cómo, uno tras otro, sus familiares y conocidos mueren por obra de un asesino, un psicópata decidido a llevar hasta el fin su sed de venganza. Dando un inesperado giro a la relación entre médico y paciente, John Katzenbach nos ofrece una novela en la tradición del mejor suspense psicológico.
La historia real sobre la odisea que vivieron tres mujeres para salvar los diarios de un fascista italiano de la Gestapo.
En 1944 se hicieron públicos los diarios secretos de Galeazzo Ciano, ministro de Relaciones Exteriores de Italia, en los que registraba los crímenes y planes nazis de los que se enteraba en sus reuniones con ellos. Sin embargo, poco se sabe sobre las tres mujeres que arriesgaron sus vidas para que estos llegaran a los Aliados, quienes luego los usarían como evidencia contra los nazis en los juicios de Núremberg.
Cuando Galeazzo fue apresado, Edda Mussolini les dio a Hitler y a su padre un ultimátum: liberar a su esposo o correr el riesgo de que filtrara los diarios a la prensa. Hitler y Mussolini los buscaron en vano durante meses.
Posteriormente, Hilde Beetz, espía alemana cuya misión era seducir a Galeazzo para encontrar sus escritos, se enamoró de él y unió fuerzas con Edda. Una tercera mujer se sumó a este increíble plan —Frances de Chollet, espía casi accidental y esposa de un banquero estadounidense- cuando Edda huyó a Suiza con la ayuda de Hilde, tras la ejecución de Galeazzo. Frances fue el último eslabón para hacer llegar los diarios a los estadounidenses y cumplir así el deseo de Galeazzo.