Johannes no tiene dueño. Es un perro libre que recorre a toda velocidad un parque urbano junto al mar, donde cumple con una misión sagrada: ser los Ojos. Desde el amanecer hasta la noche, observa todo cuanto ocurre y reporta sus hallazgos a los sabios ancianos del bosque, tres bisontes que se aseguran de que el equilibrio se mantenga.
No está solo. Junto a él, una gaviota, un mapache, una ardilla y un pelícano forman una pequeña comunidad de observadores atentos, dedicados a vigilar a los humanos y a las demás criaturas que comparten el parque. Todo parece estar en armonía... hasta que algo cambia.
Llegan más humanos. Algunos traen consigo desorden y ruido. Se alza un nuevo edificio, brillante y extraño, con hipnóticos rectángulos que parecen ver más de lo que muestran. Y entonces, sin previo aviso, aparece un barco. Un barco lleno de cabras. Y con él, una revelación inesperada que pondrá a prueba todo lo que Johannes creía saber.
Una fábula luminosa sobre la libertad, la amistad, la belleza del mundo... y el arte de correr muy, muy rápido.
De la autora de «Vera». Todo el mundo adora a Milly, la mujer de Ernest Bott. Y es que es la esposa ideal: encantadora, amable, dulce y complaciente, nunca ha dado ningún problema a su marido ni ha provocado ninguna habladuría. Para la admiración de sus cuñados y envidia de sus cuñadas, Milly es una pieza perfecta en la orgullosa familia Bott, que valora por encima de todo su buen nombre y su intachable respetabilidad. Sin embargo, cuando Ernest muere en un accidente de coche y se abre su testamento, llega la sorpresa seguida de las especulaciones y el temor al escándalo. Ernest desheredó a Milly. «Mi esposa sabrá por qué», dejó dicho. Publicado en 1929, Elizabeth von Arnim despliega en «Expiación» una sátira ―hilarante en algunos momentos, desgarradora en otros, y siempre irónica― sobre la hipocresía de la clase media londinense, el arrepentimiento, así como el desamparo y la soledad de las mujeres en esa época.
Tres amigos. Un objeto mágico. Un viaje en el tiempo.
Pablo, Daniela y Claudio van a la misma clase, pero aparte de eso no tienen nada en común. Lo que más le importa a Pablo es ser popular; a Daniela le encanta ver películas con su única amiga; en cuanto a Claudio… nadie tiene claro lo que le gusta.
El día en que van de excursión al museo, sus vidas cambiarán para siempre. Una fuerza inexplicable lleva a los tres chicos a tocar un antiguo objeto que, en realidad, es un artefacto mágico temporal.
Los tres viajan en el tiempo a un siglo en el que nada de lo que conocen existe. Allí descubren que son Cronomantes: seres capaces de dominar la fuerza del tiempo y viajar de un siglo a otro. El objeto mágico ha sido creado para reclamar su ayuda.