¡10 patitos de goma han caído por la borda!
Embárcate en este viaje por alta mar con 10 patitos de goma que flotan en el océano mientras descubren el mundo. Todos viven su propia aventura, pero hay uno en particular que encuentra una cosa muy especial.
Fábula mítica y relato filosófico que interroga acerca de la relación del ser humano con su prójimo y con el mundo, El Principito concentra, con maravillosa simplicidad, la constante reflexión de Saint-Exupéry sobre la amistad, el amor, la responsabilidad y el sentido de la vida.
Viví así, solo, sin nadie con quien hablar verdaderamente, hasta que tuve una avería en el desierto del Sahara, hace seis años. Algo se había roto en mi motor. Y como no tenía conmigo ni mecánico ni pasajeros, me dispuse a realizar, solo, una reparación difícil. Era, para mí, cuestión de vida o muerte. Tenía agua apenas para ocho días.
La primera noche dormí sobre la arena a mil millas de todatierra habitada. Estaba más aislado que un náufrago sobre una balsa en medio del océano. Imaginaos, pues, mi sorpresa cuando, al romper el día, me despertó una extraña vocecita que decía:
-Por favor..., ¡dibújame un cordero!
-¿Eh!?
-Dibújame un cordero...
En esta historia... ¡el cronómetro corre más que tú!
¿Quién dijo que madrugar fuese sano? Yo, desde luego, no. Salgo a correr por Ratonia y… ¡PUM!: la ciudad entera está empapelada con la sonrisa de Míster Optikus, un ratón del que no me fío ni un bigote.
Para colmo, por echarle una pata a un amigo acabo atrapado en su escape room: un laberinto de espejos tramposos, trampillas traicioneras y palomas con complejo de guardaespaldas. ¿Lograré salir con el pelaje intacto? Pasa página y descúbrelo: aquí dentro la magia tiene su precio.
Un loro bocazas, un robo millonario… ¡y Geronimo al rescate!
¡Chocolate caliente, sofá y manta! Ese era mi plan en la tarde más gélida del invierno… hasta que mi primo Trampita apareció con un papagayo herido y muy chillón. Lo bautizamos Eco y, entre picotazo y picotazo, no dejaba de repetir una frase rarísima:
«¡Cava, bobo! ¡El oro está debajo del río!»
¿Una simple locura de loro… o la pista secreta de un tesoro escondido?
Para descubrirlo tendrás que acompañarme en una investigación llena de túneles misteriosos, trampas caseras y carcajadas superratónicas. ¡Ayúdame a descifrar los graznidos del pajarraco y a desenmascarar a la banda cavadora antes de que me dejen sin orejas ni bigotes!
Principios para estudiantes de cábala principiantes es un documento único que permite adentrarse en la profundidad de la cábala luriánica desde una perspectiva introductoria. El joven estudiante Iosef ben Emmanuel Ergas, quien más tarde sería un destacado cabalista, comparte aquí sus apuntes juveniles, inspirados en las enseñanzas de Isaac Luria, el Arizal, y otros maestros como Rabbí Moisés Cordovero.
Dividido en 24 apartados, en alusión a los libros del Tanaj, el texto ofrece un enfoque técnico y sistemático, ideal para quienes comienzan su camino en la cábala. Esta edición, profusamente anotada, incluye el texto original así como referencias y comentarios que iluminan conceptos esenciales como las sefirot, los cuatro mundos y su relación con el Ein Sof.
A los veintidós, Veronique Vincent desfila por las pasarelas de todo el mundo. Entre la semana de la moda de París y una sesión fotográfica en Tokio, tiene la oportunidad de hacer un pequeño descanso, pero su vida da un giro a causa de una trágica explosión en el aeropuerto de Bruselas.
En el hospital, Veronique descubre que el atentado le ha arrebatado a las dos personas que más amaba y que, además, las heridas han cambiado para siempre su apariencia. Es entonces cuando el testamento de su madre y una carta inesperada le ofrecen oportunidades que nunca creyó posibles.
Poco a poco, forja nuevos vínculos y revisita los antiguos, encuentra paz en ayudar a los demás y redefine lo que es realmente la belleza.
Citas sobre Danielle Steel:«Danielle Steel es una de las mejores escritoras».Los Angeles Times
«Danielle Steel remueve las emociones al máximo, no se guarda nada».Publishers Weekly
«Lo que llama al lector es su marca de autenticidad».San Francisco Chronicle