Estas cien páginas esconden nueve misterios que podrás resolver si eres lo suficientemente inteligente. Para ello, deberás ordenar las páginas de este libro usando tu ingenio. Solo así podrás descubrir a las nueve víctimas y a sus asesinos y ganar el juego.
La primera novela de los Mumin, la clásica serie de literatura infantil que ha conquistado a lectores de todo el mundo.
En esta primera entrega, un cometa se dirige hacia la Tierra... ¡y nadie en el valle de los Mumin sabe qué hacer! ¿Se romperá el planeta en mil pedazos?
Los Mumin viven una vida tranquila y apacible en el valle hasta que un día todos los colores desaparecen. Los árboles, las flores... incluso el puente multicolor que acaba de construir Papá Mumin se han vuelto grises.
Mumin decide investigar lo sucedido y, junto con su amigo Sniff, se embarca río abajo en busca de un misterioso observatorio para averiguar si realmente el valle está amenazado por un cataclismo.
Durante su viaje se toparán con peligrosas criaturas, como un enorme saurio, un cóndor y un arbusto feroz, y harán nuevos amigos que se unirán a su expedición. El grupo, muy variopinto, tendrá que aunar todo su ingenio para ponerse a cubierto del temible cometa que se acerca al Valle de los Mumin.
Rabiotón lleva mucho tiempo de color rojo, pero muy muy rojo. Hace tanto que está así que el pobre ha olvidado cuál es su color de verdad y es que ¡está rojo de rabia! Pero Rabiotón tiene un amigo que le enseñará a sacar su rabia de forma sana y a descubrir cuál es su verdadero color.
Todas las emociones son importantes y todas tienen una finalidad. Es normal sentir todo tipo de emociones, y muy necesario expresarlas. La rabia, por tanto, no es mala. Es una emoción más que todos experimentamos a veces y que nos impulsa a actuar. Por ejemplo, nos ayuda a cambiar cosas que no nos gustan, a defender a otros y a nosotros mismos, a levantarnos cuando nos caemos o a conseguir algo que queremos. A nosotros no nos enseñaron a sacar la rabia de forma sana y, cuando nuestro hijo la siente o cuando tiene una rabieta, no sabemos ayudarlo, nos bloqueamos, nos asusta e incluso nos enfada. Pero la rabia no hay que dejarla dentro ni taparla, hay que sacarla sin hacer daño a los demás o a nosotros mismos. Los niños exteriorizan su rabia de formas distintas, a veces gritando, empujando y tirando algo, o a través de una rabieta. Nuestro trabajo como madres y padres es validar esa rabia y acompañarlos y guiarlos para que la gestionen correctamente.
Otras miradas a la historia dominicana recoge
una compilación de artículos publicados en las
columnas «En aquel tiempo», del periódico El Caribe,
e «Historia y memoria», del periódico Diario
Libre entre los años 2004 y 2012.
Como en el volumen La otra historia dominicana,
obra de la cual este libro puede ser considerado
una continuación, el propósito fue siempre el
mismo: examinar la historia dominicana desde
nuevas perspectivas que contribuyan a entenderla
a partir de causalidades hasta entonces
inexploradas, mal explicadas o poco estudiadas,
haciendo uso del instrumental conceptual de las
modernas ciencias sociales.
La otra historia dominicana contiene los artículos
que publiqué en la revista Rumbo, entre los
años 1994 y 2000, dentro de una página titulada
«La Historia tiene otra historia». Contiene muchas
sugerencias para ver y estudiar la evolución de la
sociedad dominicana desde perspectivas distintas
a las meramente políticas o las simplemente
económicas.
Duncan’s crayons just can’t seem to stay put!
After convincing one group of crayons to go back to work after they wanted to quit and rescuing another group who got lost in the most inconvenient places, Duncan’s crayons have disappeared once more.
Years before Dorothy and her dog crash-land, another little girl makes her presence known in Oz. This girl, Elphaba, is born with emerald-green skin—no easy burden in a land as mean and poor as Oz, where superstition and magic are not strong enough to explain or overcome the natural disasters of flood and famine. Still, Elphaba is smart, and by the time she enters Shiz University, she becomes a member of a charmed circle of Oz’s most promising young citizens.
But Elphaba’s Oz is no utopia. The Wizard’s secret police are everywhere. Animals—those creatures with voices, souls, and minds—are threatened with exile. Young Elphaba, green and wild and misunderstood, is determined to protect the Animals—even if it means combating the mysterious Wizard, even if it means risking her single chance at romance. Ever wiser in guilt and sorrow, she can find herself grateful when the world declares her a witch. And she can even make herself glad for that young girl from Kansas.
The world outside has grown toxic, the view of it limited, talk of it forbidden. The remnants of humanity live underground in a single silo.
But there are always those who hope, who dream. These are the dangerous people, the residents who infect others with their optimism. Their punishment is simple. They are given the very thing they want: They are allowed to go outside.
After the previous sheriff leaves the silo in a terrifying ritual, Juliette, a mechanic from the down deep, is suddenly and inexplicably promoted to the head of law enforcement. With newfound power and with little regard for the customs she is supposed to abide, Juliette uncovers hints of a sinister conspiracy. Tugging this thread may uncover the truth . . . or it could kill every last human alive.