Porque imaginarlo no es suficiente, ¡hay que dibujarlo!
Basta de los días tediosos y grises. Toma el lápiz y dale rienda suelta a tu imaginación. Con estas 99 cosas para dibujar emprenderás un viaje para despertar aquella parte creativa que creías olvidada. ¡No lo pienses más! Sin importar si eres principiante o todo un experto, cada actividad está pensada para el artista que todos tenemos dentro. Las líneas, el trazo, los patrones y la experiencia del dibujo en papel son una gran combinación al alcance de tus manos.
Este es un libro radical, lúcido y valiente. Nos describe una realidad que muchos nos negamos a ver y que otros ni siquiera tienen la capacidad de saber que la misma existe. Nos señala al detalle los errores que como individuos y sociedad cometemos al colocar la tecnología y el progreso por delante de nosotros mismos. Nos dice que, al hacerlo, nos desprendemos de nuestra humanidad a la vez que nos convertimos en parte del engranaje de la máquina. Apunta con precisión de orfebre cada signo, cada síntoma, de cómo nos vamos amoldando al engranaje de la máquina y las repercusiones que de ello se derivan. Sin contemplación alguna establece culpabilidades, sin que importe de quien se trate. Por igual no se queda en la denuncia, propone lo que tenemos que hacer como individuos, como familia, como sociedad y como Estado para salir de la trampa y evitar el colapso social.
La usucapión contra registro supone debilitar la fuerza de la inscripción. Implica que el ocupante de un terreno que cumpla con las condiciones para prescribir adquiera dicho terreno por el paso del tiempo, aunque dicho terreno esté inscrito a favor del titular en el registro. Permitir la usucapión contra registro afectaría la seguridad jurídica, al derecho inscrito no ser imprescriptible y perder el propietario su derecho debido a una ocupación de un tercero. Si bien dicho tercero cumpliera con las condiciones del artículo 2229 del Código Civil, admitir la usucapión contra registro equivaldría a socavar los cimientos del sistema inmobiliario registral dominicano, que está cimentado sobre la garantía que otorga el Estado a los derechos inscritos.