En la Amberes del siglo XVI, un pintor recibe un encargo insólito: concluir un díptico sobre la Virgen María que el autor del primer retrato abandonó sin dar explicaciones. Su modelo es una adolescente judía que establece un vínculo muy fuerte con el bebé que representará al Niño Jesús. Pero Flandes vive tiempos revueltos y el maestro pintor debe conciliar la búsqueda de la inspiración con la certeza de que su empeño está condenado al fracaso…, aunque siempre puede haber milagros. Una novela que cautiva por su sensacional ternura y por un final tan sorprendente como cargado de belleza.
En gran parte de la obra ciceroniana se advierte la huella del estoicismo antiguo. Así ocurre, por ejemplo, en este tratado sobre la vejez, atravesado por la idea
de que «lo natural es bueno». En De senectute, el viejo Catón toma la palabra para rebatir los achaques que comúnmente se atribuyen a la edad, con una idea muy clara: cómo hayamos actuado de jóvenes marca lo que nos espera en la ancianidad. Si hemos sembrado bien en nuestra primavera, la última estación de la vida servirá para disfrutar recolectando.
Simone Weil fue una mujer de hondas convicciones, cuya profunda confianza en el ser humano la aproximó al misticismo. En ese mar de fondo nadan los textos recopilados en el presente volumen, dedicados a diseccionar conceptos como solidaridad, justicia o amistad... pues todos ellos son, según la filósofa, amor en sus distintas dimensiones. Y así, a través de un lenguaje por lo demás poético, sus páginas allanan nuestro camino hacia lo sublime.