Esta es "la historia de una inocencia herida, de una miseria anónima, una breve e intensa visión del absurdo que supone una existencia anodina...". En las páginas de La hora de la estrella, considerada una de sus obras más importantes, aparece en toda su magnitud el personalísimo estilo de Clarice Lispector: su peculiar forma de transformar las palabras en imágenes vigorosas y puras se une aquí a una compleja estructura formal.
La llegada de un hijo es algo tan potente y transformador que inevitablemente provoca cambios en los progenitores. La relación de pareja que tenían hasta entonces también se ve afectada, pues deben afrontar en común un reto absolutamente nuevo: criar a un hijo. Este bebé, a su vez, removerá al niño que cada uno de ellos fue. Y desde esta removida, tan monumental como, en ocasiones, inconsciente, ¿cómo puede la pareja seguir teniendo una buena relación?, ¿cómo puede mantener un vínculo sano, que sume y que esté lleno de amor, respeto y conexión?
A menudo los cambios son tantos y va todo tan rápido que la pareja, centrada en sacar adelante a los hijos y en trabajar, se va desconectando y distanciando, hasta el punto de que muchos sienten que están conviviendo casi como meros compañeros de piso, lo que los lleva a pensar en la separación. ¿Qué podemos hacer para que esto no ocurra?