Un slow burn altamente adictivo.
A veces los mejores planes son los inesperados.
Zoe y Axel son polos opuestos y, a la vez, muy similares.
A él le encantan las matemáticas; ella las odia.
Él es reflexivo; ella da muy pocas vueltas a las cosas.
A él no le gusta el chocolate; a ella no le importaría alimentarse de por vida a base de dulces.
Los dos creen que no encajan, los dos agradecen el silencio y los dos desconocen lo que uno siente cuando se enamora.
Aunque quizá el punto de unión más importante entre ambos es que los dos están a punto de averiguarlo.
Ese azul…
El artista a quien se le debe el azul de ultramar
A mediados de la década de 1950, Yves Klein (1928-1962) declaró que “un mundo nuevo exige un hombre nuevo”. Su peculiar estilo idiosincrático y su gran carisma llevaron a este audaz artista a desarrollar una breve pero fructífera carrera, pues pintó más de mil cuadros en un periodo de siete años, cuadros que hoy se consideran clásicos del arte moderno de posguerra.
Klein se labró un nombre sobre todo con sus lienzos monocromos de gran formato pintados con el tono de azul que él mismo patentó. El International Klein Blue (IKB), compuesto de pigmento puro y un aglutinante, es a un tiempo denso y luminoso, evocador y decorativo, y Klein lo concibió para evocar la cualidad inmaterial e infinita del mundo. Las obras de esta revolución azul parecen transportarnos a otra dimensión, como si cayéramos hipnotizados por un cielo de verano perfecto.
Raptor y sus amigos lograron derrotar a Million y a su aterrador ejército de robots. Parece que es momento de volver a su vida tranquila, común y corriente… pero no tiene tanta suerte: al Instituto Litarmi llega Rex, un chico que asegura ser su hermano gemelo.
Raptor está totalmente seguro de que no es su hermano… y ha visto suficientes películas de terror para saber que no debe tener buenas intenciones.
Para resolver este misterio cuenta no solo con los inseparables Compas, sino también con nuevas amigas y un viejo compañero que regresa para reparar los errores del pasado. En medio de todo el caos y confusión, Raptor descubre la verdad sobre su pasado y su propia identidad.
El Detective Lógico llega a la prestigiosa Universidad de Deducción para mejorar sus habilidades en lógica y graduarse con honores... cuando una serie de asesinatos misteriosos empiezan a desencadenarse.
Acompaña a Lógico mientras se topa con encapuchados que cruzan túneles secretos o descubre la existencia de una enigmática sociedad secreta. Todo bajo la sombra de la muerte no resuelta de Lord Graystone, el fundador de la universidad.
La de Vincent Roazzi no es una historia de éxito común y corriente. Antes de empezar a acumular millones de dólares en patrimonio y crearse una reputación como formador de líderes, Roazzi creció en Brooklyn, donde estuvo rodeado de un ambiente hostil que muchas veces lo llevó al lado equivocado de la ley. Con una vida de excesos, cayó en las adicciones y la autodestrucción. Además, con un matrimonio en crisis y un negocio en bancarrota, parecía que su vida había llegado a su n a los 35 años. A los 40, su vida dio un giro, recuperó el amor por el trabajo en una empresa de construcción y luego en el área de ventas, donde comenzó a crecer hasta convertirse en vicepresidente y posteriormente en multimillonario. Esta obra que tiene en sus manos es la reflexión sincera sobre su caída y ascenso. El libro sostiene que el éxito auténtico proviene del desarrollo del "cociente espiritual" de uno mismo, lo que le permitirá alcanzar el éxito interior mediante la identificación de sus propios valores fundamentales. Vincent quiere ayudar al lector de esta obra a superar las creencias limitantes, proporcionándole ejercicios para distinguir los valores fundamentales de los valores impuestos. Para ello, ha dividido el libro en pequeñas lecciones diarias que argumentan que el desarrollo espiritual es la base para alcanzar y mantener el éxito en la vida.
Ricos e inteligentísimos, los hermanos Lively -Hades, Apolo, Hermes, Afrodita y Atenea- son muy populares, aunque nadie osa acercarse a ellos: todo el mundo los conoce, pero la gente procura evitarlos. Cada viernes por la noche organizan unas veladas conocidas como los Juegos de los Dioses, y se muestran implacables con sus adversarios. No hay modo de vencerlos.
Cuando Haven llega al campus en su primer año de universidad, los Lively le provocan una mezcla de fascinación y de temor, hasta que Hades se fija en ella…
Entre ambos surge un amor irrefrenable, que pronto se convertirá en un auténtico descenso a los Infiernos.
En realidad, los juegos que practican en Yale solo son una minúscula parte de lo que hay oculto tras ellos, la apuesta es muy alta y Haven ignora que la pieza principal de la partida es precisamente ella.