Doce cuentos en los que lo terrorífico se infiltra en lo cotidiano. Doce relatos perturbadores que llevan el género de terror a una nueva dimensión.
Una niña desentierra en el jardín unos huesos que resultan no ser de un animal; la bucólica escena veraniega de unas chicas que se bañan en un paraje natural acaba convertida en un infierno de celos de inquietantes consecuencias; un mendigo despreciado siembra la desgracia en un barrio pudiente; Barcelona se transforma en un escenario perturbador, marcado por la culpa y del que es imposible escapar; una presencia fantasmal busca un sacrificio en un balneario; una chica siente una atracción fetichista por los corazones enfermos; un rockero fallecido de un modo atroz recibe un homenaje de sus fans que va más allá de lo imaginable; un chico que filma clandestinamente a parejas haciendo el amor y a mujeres con tacones altos caminando por las calles recibe una propuesta que le cambiará la vida.
En los doce soberbios cuentos que componen este volumen Mariana Enriquez despliega todo un repertorio de recursos del relato clásico de terror: apariciones espectrales, brujas, sesiones de espiritismo, grutas, visiones, muertos que vuelven a la vida... Pero, lejos de proponer una mera revisitación arqueológica del género, reelabora ese material con una voz propia y radicalmente moderna. Tirando del hilo de la mejor tradición, la lleva un paso más allá, con historias que indagan en lo siniestro que se agazapa en lo cotidiano, despliegan un turbio erotismo y crean imágenes poderosísimas que dejan una huella indeleble.
Quienes descubrieron a Mariana Enriquez con Las cosas que perdimos en el fuego tienen ahora en sus manos un libro anterior, en el que ya aparece perfectamente dibujado el universo de una escritora que conecta con maestros modernos de la literatura de terror como Shirley Jackson, Thomas Ligotti o su compatriota Cortázar. Enriquez se asoma a los abismos más recónditos del alma humana, a las soterradas corrientes de la sexualidad y la obsesión...
Yuko tiene una sensibilidad poco común: es capaz de ver cosas que otros no pueden ver, y también de adivinar los deseos y pensamientos de quienes la rodean. Cuando cumple catorce años, esa sensibilidad se agudiza y todo parece adquirir matices misteriosos. En una academia de pintura, Yuko está aprendiendo a asignar un color a cada estado de ánimo y emoción; Kyu, su profesor, mayor que ella, le enseña. Y, cierto día, sólo él verá, al igual que ella, cómo un extraño hombrecito verde emerge del tallo de una planta que hay en el aula. Así comienzan lo que serán unos meses cruciales para la joven adolescente, quien, suspendida entre lo real y lo imaginario, afronta el día a día y descubre poco a poco la agitación del corazón, la ternura de los sentimientos y las dificultades de convertirse en adulta.
Algo pasa entre la estrella de Hollywood Rio McQuoid y Ferne Resnik, la discreta becaria del estudio, convertida sin proponérselo—como una cenicienta moderna—en protagonista de la próxima sensación de Netflix.
Él es tremendamente atractivo, engreído y atormentado, pero también tierno. Ella, auténtica y creativa, con personalidad e ideas claras, ¿o no?
La tensión sexual entre ellos es altísima, pero nada es fácil en la vida de un divo del cine… ¿Conseguirán Ferne y Rio superar las dificultades? ¿O lo suyo no llegará ni a romance pasajero?
No debí retarlo.
Blue solo se siente libre cuando lleva su moto al límite. En el momento en que un jinete de ojos negros se detiene a su lado en un semáforo en rojo, no puede evitar retarlo, improvisando una carrera clandestina.
No debí besarla.
Black no se toma la vida en serio. Temerario y carismático, algo oculta detrás de sus bromas. Nunca rechaza un reto: ganar a la chica del cabello azul que lo reta le dispara la adrenalina, y acaban compartiendo un beso que lo cambiará todo.
Son impredecibles y pasionales, son Black & Blue.
No debimos…
El corazón de Blue se salta un latido cuando descubre que Black es el mejor amigo de Red, el chico del que está enamorada.
Esta obra reúne, por primera vez, Cinco meditaciones sobre la belleza y Cinco meditaciones sobre la muerte, es decir, sobre la vida, dos libros canónicos en el pensamiento del autor francés. El primer volumen constituye un breve pero intenso diálogo entre la estética occidental, fundamentalmente la renacentista, y la estética oriental, en especial la china, que nos adentra en el misterio de la belleza como luz y como espíritu. Es la belleza lo que, en estos tiempos de miserias, de violencia y de catástrofes naturales, se sitúa como oposición al mal, en el otro extremo de una realidad a la que debemos hacer frente. Por su parte, en el segundo volumen el autor indaga en la dualidad que integran la muerte y la vida para mostrarnos un «doble reino de la vida y de la muerte»; en él, la primera, elevada a su más alta dimensión, supera y engloba a la segunda. Así, François Cheng no pretende en esta obra darnos un «mensaje» sobre la vida después de la muerte ni elaborar un discurso dogmático, sino ofrecer su testimonio de una visión de la «vida abierta».
La primera megafiltración masiva difundió papeles del Pentágono con la novedad del momento: una fotocopiadora. Hoy la tecnología permite publicar miles de archivos para que las audiencias conozcan su contenido sin intermediaciones. La historia de esos hallazgos muestra por qué esta forma de revelar los secretos del poder es, con sus virtudes y defectos, héroes y villanos, una herramienta vital para el acceso a la información y para el futuro de la democracia. El filtrador puede ser un funcionario poderoso, un empresario estafado, un empleado enojado, un espía, un loco, un idealista. La filtración puede llegar en forma de documentos, fotos, videos, audios. Puede ser una cantidad de datos tan grande que se mide en terabytes o una grabación de unos pocos minutos. Lo importante es lo que se revela: corrupción, crímenes de Estado, evasiones millonarias de impuestos, espionaje masivo de ciudadanos o doping. En un mundo en el que casi todo lo que se vende como noticia son declaraciones, propaganda o fake news, las filtraciones -vengan de donde vengan- descubren hechos. Para el autor de este libro, son el último refugio del periodismo. Un periodismo que no se limita a reproducir anuncios y opiniones. Un periodismo que echa luz sobre los manejos más opacos de gobiernos y corporaciones.