En las calles del Brooklyn de principios de los setenta, donde todavía no se perciben indicios de gentrificación, tiene lugar un ritual diario: lo llaman la danza. El dinero cambia de manos, se entregan pertenencias, el poder prevalece. La violencia está en todas partes, es una moneda de cambio. Para cualquier chaval –ya sea mulato, negro o blanco– la calle es el escenario donde exhibir su fuerza, sus debilidades y sus vergüenzas, mientras los demás actores se esconden entre bastidores: padres, policías, obreros, libreros, propietarios de viviendas; los que escriben los titulares, las historias y las leyes; los que dan nombre al barrio. A simple vista, las reglas se adivinan obvias, pero bajo el prisma de la memoria no está claro quién es víctima y quién delincuente. Las puertas de un vecindario, convertido hoy en oasis para ricos, se abren para mostrar, bajo la resplandeciente fachada de sus edificios, historias pasadas y presentes.
Durante siglos, la historia de la guerra ha sido contada de forma casi exclusiva en masculino. Pero desde los campos de batalla de la Antigüedad hasta las trincheras de la Segunda Guerra Mundial, miles de mujeres empuñaron armas, lideraron ejércitos y combatieron en primera línea, ignorando los roles que sus tiempos les imponían.
Un vibrante homenaje a la mujer guerrera en todas las épocas y latitudes.
Las mujeres que empuñaron la espada es un viaje que rescata las vidas de estas combatientes: desde reinas guerreras y escuderas medievales hasta aviadoras soviéticas, pasando por las soldadas mexicanas y las amazonas de África. Todas ellas, mujeres que cruzaron la línea del deber para tomar las armas. Ernest Bendriss ofrece un relato riguroso y cautivador que reivindica el papel olvidado de las mujeres en la historia bélica de la humanidad.
Este libro da voz a aquellas que lucharon en la sombra y rompe con siglos de silencio.
La noche del 27 de agosto de 1934, cincuenta y seis chicos se fugan de la colonia penitenciaria para menores de Belle-Île-en-Mer, una isla frente a la costa de Bretaña. Los gendarmes organizan una auténtica cacería en la que participan también los vecinos: la recompensa es de veinte francos por cada fugitivo. En poco tiempo todos son capturados menos uno, Jules, un joven que ha sufrido en la colonia todo tipo de abusos.
Sorj Chalandon se mete en la piel de un rebelde criado sin amor, y le ofrece una posibilidad de salvación, la de abrir los puños para recibir manos amigas y transformar su rabia en belleza. Una vibrante historia de aprendizaje, inspirada en hechos reales, en la que se entrelaza el destino de Jules con la historia del siglo XX y cuya conmovedora reflexión sobre el nexo entre infancia y justicia resuena aún hoy.
¿Te sientes infeliz en tu trabajo? ¿Tiendes a achacar tu frustración a un mal jefe, a la carga diaria o a tareas monótonas y aburridas? A menudo, esa insatisfacción tiene un origen más profundo: una necesidad psicológica que no está siendo cubierta, como no recibir el reconocimiento que mereces.
En este libro, la psicóloga Tessa West te ayuda a descubrir la verdadera razón de tu descontento y te muestra cómo encontrar un nuevo puesto en el que puedas prosperar, ya sea en otro cargo, en una nueva empresa o incluso en un sector completamente diferente. A partir de su investigación, en la que ha entrevistado a miles de personas que han cambiado recientemente de trabajo o han experimentado cambios en su carrera, ha identificado cinco factores comunes de frustración profesional:
* Crisis de identidad. ¿Tu identidad ya no encaja con tu trabajo?
* Distanciamiento. ¿No reconoces el empleo que antes te encantaba?
* Sobrecarga. ¿Estás asumiendo demasiados roles, cambiando de tareas con demasiada frecuencia, o te sientes atrapado?
* Ausencia de oportunidades. ¿Tienes la sensación de que sueles quedarte a las puertas del éxito?
* Falta de reconocimiento. ¿Estás haciendo un trabajo excelente, pero las personas que te rodean no valoran tu desempeño?
A través de una rigurosa investigación de los dos grandes escritores de la novela rusa, León Tolstói y Fiódor Dostoievski, George Steiner analiza, con preclara sabiduría crítica, dos tradiciones literarias seculares: la de la épica, que abarca un largo recorrido vital desde Homero hasta Tolstói, y la de la visión trágica del mundo, cuya continuidad se desarrolla desde Edipo Rey hasta El rey Lear y Los hermanos Karamázov.
Dos visiones opuestas de Dios y del mundo sirven a Steiner para ir esclareciendo la evolución de la novela europea y norteamericana a través de sus figuras más relevantes, porque solo usando los superlativos, las grandes obras maestras, podemos llegar a entender la esencia de la novela, tan empañada de dogmatismos cerrados y limitadores.
Todos podemos ser escultores de nuestro propio cerebro (si nos lo proponemos)
El cerebro es un órgano plástico, puede ser esculpido con la intención y la voluntad como herramientas. Conocer su capacidad para aprender y adaptarse al entorno es descubrir aquello que nos construye desde fuera. Pero, paradójicamente, esa misma plasticidad neuronal nos da la oportunidad de transformarnos desde dentro.
Nazareth Castellanos se asoma a la filosofía de Martin Heidegger y propone tres pilares fundamentales en los que se sustenta la experiencia humana: construir, habitar y pensar. El relato comienza exponiendo la huella que los ancestros y las relaciones personales han dejado en la formación de nuestro cerebro, para luego explorar la posibilidad de reconstruir la arquitectura neuronal mediante la voluntad, algo para lo que la respiración es una herramienta esencial, pues establece un puente entre el mundo exterior y el interior, entre lo que somos y lo que creemos ser. Al seguir el trazo anatómico que dejan cada inspiración y cada espiración en el cerebro, pueden definirse las bases neuronales del encuentro con uno mismo. Aunando humanismo, ciencia y experiencias propias, la autora recoge diversas técnicas de respiración para reforzar aquellas zonas del cerebro que nos ayudarán a preservar la salud mental y a conseguir un acercamiento a la propia identidad a través de una experiencia amable.