La hipnosis sin trance es una herramienta formidable para mejorar nuestras habilidades. Para los terapeutas, también es una de las técnicas más poderosas y efectivas para ayudar al paciente a desbloquear sus percepciones rígidas y disfuncionales de la realidad. El propósito de la hipnosis es preparar al sujeto para el cambio, porque convence mucho más un estado emocional que un argumento lógico. Solo así es posible ayudar a los pacientes a liberarse de sus conductas patológicas gracias a la autopersuasión. Tras veinte años de trabajo con el método de la hipnosis, Giorgio Nardone explica su funcionamiento y sus beneficios, entre otros, la capacidad de utilizar habilidades comunicativas basadas en la sugestión, que pueden hacer más efectivo el trabajo de terapeutas e investigadores.
¿Quién no ha tenido alguna vez la experiencia frustrante de ver que las cosas iban de mal en peor? En la vida existen situaciones individuales o colectivas que pueden conducirnos a callejones sin salida en cuanto a posibilidades de cambio. En este libro, los autores analizan este fenómeno a través de ejemplos en distintos ámbitos de la vida y nos muestran nuevos caminos no solo para comprender mejor por qué nos enredamos en problemas, sino también para ayudarnos a solucionarlos con pequeños cambios que conducen a cambios importantes. Todo cambio global precisa de cambios menores. En esta obra se describen dos teorías útiles para esclarecer aspectos fundamentales acerca del cambio: la teoría de los grupos y la teoría del sentido lógico e ilógico de los cambios.
Un breve ensayo de los recientes ganadores del Premio Nobel de Economía.
Entre los economistas, existe un amplio consenso con respecto a que las políticas públicas deben buscar formas de reducir o eliminar los fallos del mercado y las medidas distorsionadoras. Pero Acemoglu y Robinson sostienen aquí que esta conclusión es a menudo incorrecta, porque ignora la política. De hecho, existen fuerzas sistemáticas que a veces convierten la buena economía en mala política, y esta última, por desgracia, prevalece con frecuencia sobre el bien económico.
Los autores subrayan que se debe tener especial cuidado con las repercusiones políticas de las reformas económicas que cambian la distribución de los ingresos o las rentas en la sociedad de un modo que beneficia a grupos ya poderosos. En otros términos, las medidas bien intencionadas pueden inclinar aún más la balanza del poder político en favor de los grupos dominantes, dando lugar a consecuencias adversas para los equilibrios políticos futuros. Así lo muestran una serie de episodios históricos recientes, como la desregulación financiera estadounidense que desembocó en la crisis de 2007-2008, o la privatización de empresas en la Rusia postsoviética, que al debilitar el proceso de reforma política allanó el camino para el ascenso de la oligarquía y el régimen autoritario de Putin.