Una colección para activar el desarrollo cerebral, fomentar la memoria instantánea, reafirmar la percepción visual y favorecer el vínculo emocional con el bebé. Beneficios cognitivos: desarrollo de la atención y la percepción visual, estimulación de la memoria temprana, fomento de la curiosidad y exploración, coordinación ojo-mano, y habilidades de procesamiento. Beneficios emocionales: fortalecimiento del vínculo emocional, regulación emocional, y refuerzo de la seguridad.
La primera destreza escolar, el aprendizaje de la lectura, puede adquirirse pasito a pasito con estos tres libros evolutivos (letras-sílabas-palabras) llenos de animalitos encantadores que hablan en verso y escriben con pauta caligráfica, mayúsculas y minúsculas
¿Cómo es posible que seamos capaces de leer? ¿Cuál es la historia de la lectoescritura y la relación de la configuración del cerebro con el alfabeto? Estas preguntas, entre otras, tan difíciles e interesantes se responden en este libro ameno y apasionante. Pero, la curiosidad alrededor del proceso de aprendizaje y de la adquisición de la habilidad para leer y escribir también incluyen dificultades y patologías como la dislexia, que Dehaene nos ayuda a comprender y combatir. No se trata solo de un libro que sacia nuestras ganas de conocer el origen “biológico” de la lectoescritura, sino también nos ayuda a mejorar los procesos de aprendizaje y a paliar las dificultades y patologías del mal aprendizaje lector.
Meg, Jo, Beth y Amy son cuatro hermanas que viven con su madre y que deben enfrentarse a los retos de crecer en un mundo marcado por la guerra y las dificultades. Aunque tienen personalidades muy distintas, el estrecho vínculo que las une las hace inseparables.
Mujercitas y su continuación, Aquellas mujercitas, dos clásicos de la literatura, narran con intensidad, ternura y humor las alegrías y los problemas de las cuatro inolvidables hermanas de la familia March, con las que todos hemos crecido.
UN CLÁSICO INCONTESTABLE DE LA LITERATURA INGLESA.
A pesar de marcar un antes y un después en la literatura inglesa, Jane Austen jamás pudo ver su nombre impreso en la cubierta de sus obras. El impacto de esta paradoja se acentúa al leer las páginas de Orgullo y prejuicio, quizá su cumbre narrativa, gracias a su insólita modernidad, el refinado retrato de una época opresiva para las mujeres y, sobre todo, unos personajes de una riqueza que aún hoy sigue siendo admirable.
Publicada originalmente en 1813, la novela es un cuadro de costumbres en el que las obsesiones sentimentales y sociales de la Inglaterra decimonónica se muestran con ironía y una perfeccción insuperable.
Agnes, una muchacha peculiar que parece no rendir cuentas a nadie y que es capaz de crear misteriosos remedios con sencillas combinaciones de plantas, es la comidilla de Stratford, un pequeño pueblo de Inglaterra. Cuando conoce a un joven preceptor de latín igual de extraordinario que ella, se da cuenta enseguida de que están llamados a formar una familia. Pero su matrimonio se verá puesto a prueba, primero por sus parientes y después por una inesperada desgracia.