¿Qué sucede cuando Tertuliano Máximo Afonso descubre a los treinta y ocho años que en su ciudad vive un individuo que es su copia exacta y con el que no le une ningún vínculo de sangre? Ése es el interrogante que Saramago, explorando de nuevo las profundidades del alma, plantea en El hombre duplicado.
¿Cómo saber quiénes somos? ¿En qué consiste la identidad? ¿Qué nos define como personas individuales y únicas? ¿Podemos asumir que nuestra voz, nuestros rasgos, hasta la mínima marca distintiva, se repitan en otra persona? ¿Podríamos intercambiarnos con nuestro doble sin que nuestros allegados lo percibiesen?
Venice se enamoró de quien nunca la vio. Y eso casila destruye.
Durante años lo amó en silencio, mientras él elegía a todas... menos a ella. Alimentó una conexión que solo existía de su lado, intentando ser suficiente para un hombre que jamás se detuvo a mirarla. Hasta que alguien más lo hizo.
Fue entonces -solo entonces- cuando Josué comenzó a notar lo que siempre había tenido cerca. Pero ya era tarde. Venice estaba reconstruyéndose...lejos de él.
Después de su primer viaje, Pablo, Daniela y Claudio están de vuelta a su época. Pero la tranquilidad no dura demasiado: un trozo de La Runa del Tiempo, custodiado por Daniela, empieza a brillar en mitad de la noche. Los tres deciden reunirse para averiguar lo que está pasando y entonces…
¡Vuelven a viajar en el tiempo! Esta vez están en pleno corazón del Londres victoriano, rodeados de caballeros con sombreros de copa y de damas con elegantes vestidos. Y por si eso fuera poco, Claudio ha desaparecido llevándose consigo el fragmento de la Runa del Tiempo.
Solos y atrapados en una época que no es la suya, Daniela y Pablo emprenderán una fascinante aventura junto a James, un excéntrico relojero, y un niño cuyo rostro jurarían haber visto antes.
¿Conseguirán sobrevivir a la aventura, a los rastreadores y… a la traición?
¿Te atreves a unirte al viaje?