El camino de los ingleses, que recibió el premio Nadal, es una de las novelas más admiradas y leídas de Antonio Soler. Ambientada en Málaga en 1978 y llevada al cine por Antonio Banderas, narra el fin de la adolescencia, ese momento en que la inocencia, los sueños y los ideales quedan atrás para aprender a sobrevivir en el mundo áspero, oscuro y vertiginoso de los adultos. El único refugio, entonces, son los amigos, cuya historia el narrador recupera durante el último verano que compartieron.
El gran poeta bengalí Rabindranath Tagore (1861-1941) consigue, con un estilo sencillo y hondo a la vez, en una síntesis milagrosa de folclore indio, textos sagrados, cultura occidental y música y arte universales, transmitir un legado de genuina relación con lo luminoso, antesala de la iluminación que limpia el mundo de sombras e intereses oscuros. Su literatura se halla tan cerca del latido primordial y del corazón de los seres vivos, tan entreverada de misterios naturales y de invocaciones a la divinidad, que hipnotiza desde la primera lectura. Esta selección de su célebre Gitanjali está dividida en dos secciones: poemas amorosos y de la naturaleza, y poemas místicos. Difícil distinguir, en todo caso, entre el sentimiento que produce la inminente llegada del amado o de la amada, el derivado de una tormenta monzónica que pone a temblar los bosques y los corazones o el de un loto que se abre como metáfora del ciclo de la existencia, y el que prende en uno cuando es rozado por la presencia (o la ausencia) divina. Los poetas Jesús Aguado y Subhro Bandopadhyay consiguen, con esta soberbia traducción hecha directamente del bengalí, que Tagore llegue a nosotros tan vivo y poderoso como el primer día.
Una princesa desesperada por recuperar al príncipe que le rompió el corazón.
Un reino por salvar.
Un outfit que mantener.
El príncipe Domhnall y la princesa Clía son la pareja perfecta para la realeza, o eso dicen todos. Hasta que Domhnall lo arruina todo al negarse a proponerle matrimonio. Con el corazón roto pero decidida, Clía idea el plan perfecto: seguir a Domhnall hasta Caisleán Cósta, la academia militar a la que asiste y demostrarle que puede defender un reino y afianzar así su compromiso.
El guerrero Ronan se prometió a sí mismo luchar y sacrificar su vida por Caisleán Cósta, y no quiere que nada ni nadie lo despiste. Ni siquiera Clía, aunque acceda a entrenarla. Aunque su corazón se acelere por ella. Aunque Domhnall sea "su mejor amigo".
Pero como dicen, el amor es un campo de batalla, y una guerra muy real que pondrá a prueba sus corazones se avecina en el horizonte.