Publicado en 1934, a raíz del primero de los viajes en los que Annemarie Schwarzenbach, acosada por sus demonios, emprendió una suerte de huida hacia delante, Invierno en Oriente Próximo recoge sus impresiones de la ruta de Estambul a Bakú entre octubre de 1933 y abril del año siguiente, por tierras de Turquía, Siria, Líbano, Palestina, Iraq y Persia. Heredera de un linaje de aventureros genuinos, aunque su visión se aleja de los tópicos de la mirada orientalista, la autora suiza describe los tipos humanos, los paisajes, los restos de las civilizaciones antiguas y las señales del nuevo orden posterior a la disolución del Imperio otomano. Con el viaje y sus estaciones como hilo conductor, en estas páginas la vemos dedicarse al estudio de la arqueología sobre el terreno, el fotoperiodismo, la literatura o el aprendizaje del árabe, pero por las cartas que enviaba a sus amigos Klaus y Erika Mann sabemos de sus íntimos desarreglos. El peculiar encanto de la escritura de Schwarzenbach proviene de lo que su traductor define como un estilo a la vez un poco anticuado y poderosamente moderno, con el que deja constancia de su infinita curiosidad por los objetos y los lugares, con particular atención a los niños pobres y los personajes desarraigados en los que acaso ve proyectada su propia melancolía. El sugerente relato se complementa con las valiosas fotografías que tomó ella misma a lo largo de su itinerario, de las que esta edición incorpora una amplia muestra.
La obra de Francisco Umbral, ese vasto dominio cercano a lo infinito, está ahí pero no está, la tenemos delante pero está más en peligro de extinción que nunca. Mientras aparentemente decrece, va creciendo por el otro extremo. En El corazón y la luna, Francisco Umbral responde con contundencia a la intentona del tiempo de sepultarlo en el olvido (o peor, de entenderlo mal), lleva a cabo un contraataque con artículos inéditos que lo renuevan y lo devuelven a la primera línea. Moderno, sensible, actual, tierno, más cercano que nunca, con toda la carga emocional y emocionante de su prosa lírica afinada en su exacta medida, Umbral juega en esta ocasión con contenidos médicos, sanitarios, humanísticos, en artículos que fue publicando a lo largo de más de tres décadas en Jano, medicina y humanidades, una revista de suscriptores para médicos y otros profesionales sanitarios. «Los sabios han viajado hasta las lejanías del corazón y han auscultado el latido blanco de la luna, explicándonos luego que estos dos artefactos sentimentales no son sino un inmenso mineral que vuela y una víscera que va mejor o peor según el colesterol». Cuando creíamos que teníamos claro dónde ubicar a Umbral, viene él y se nos presenta vestido de novedad. Es lo que tienen los clásicos. Que jamás nos abandonan.
«He aquí un volumen soberbio y arborescente del articulismo de Francisco Umbral, que se fue, pero nunca se ha ido. Estamos ante una entrega inédita y esmerada de los artículos que Umbral fue incluyendo, cerradamente, en la revista Jano, durante más de tres décadas largas, donde el escritor practica y prorroga acaso la mejor de sus cuerdas: el pulcro suicidio de la confesión íntima, descarada, desnuda y cruda. A Bénédicte de Buron-Brun, expertísima en la cátedra umbraliana, debemos esta abundante recuperación inesperada de quien ha sido la firma de oro del articulismo literario, un libro que resulta un goce imprescindible para quienes creían saberlo ya todo de Umbral, y para aquellos que aún no se han iniciado en su escritura libre, única, lírica y luminosa». Ángel Antonio Herrera