Tu vida es todo aquello a lo que prestas atención.Levanta la cabeza. Lo mejor de la vida ocurre fuera de la pantalla. En un mundo de distracciones, tu enfoque es tu superpoder.
Vivimos en una sociedad desenfocada, sometidos a los algoritmos de las redes sociales, a notificaciones incesantes que han conseguido que perdamos nuestro bien más preciado: la atención.
Somos tan dependientes de las descargas instantáneas de dopamina que nos producen las aplicaciones que, hoy por hoy, recurrimos al móvil para todo: estudiar, trabajar, descansar. Es hora de reprogramar nuestra atención y tomar las riendas de nuestra vida.
Si has perdido el control de tu foco, también tienes el poder de recuperarlo. Tras el éxito de Súperhábitos, Berto Pena te da las claves para establecer límites, centrarte en las prioridades y dejar de perder el tiempo en scrollings infinitos o en el multitasking. Este es un libro repleto de consejos prácticos, retos divertidos y esquemas y ejercicios que te ayudarán a crear rutinas duraderas.
Una guía práctica para combatir los bulos que corren por las redes sociales y rebatir los consejos de tus parientes más bienintencionados.
Como pediatra rural, María lleva años escuchando creencias y opiniones populares que, aunque generalizadas, carecen de una base científica. Este libro es una especie de consulta ampliada, sin bata blanca, sin prisas y sin números de historia clínica. Un espacio donde puede explicar con tranquilidad lo que muchas veces no da tiempo de comentar en la consulta: por qué un niño tiene fiebre, qué hacer cuando no duerme, cuándo consultar con tu pediatra y cuándo no hace falta salir corriendo a urgencias. Pero, sobre todo, es un intento de desmontar falsas creencias, aclarar dudas, combatir los bulos y devolverle a la pediatría el sentido común… y una buena dosis de sentido del humor.
Este libro, pensado para que los padres y las madres (y también los abuelos, las tías, los vecinos y todo aquel que se apunte) encuentren respuestas claras, desmitificadas y prácticas, no va de juzgar, sino de acompañar. No va de dar lecciones, sino de aclaraciones. Porque criar con miedo, dudas y presión externa ya es de por sí lo bastante difícil como para tener que enfrentarse encima a mitos del siglo pasado y a bulos del siglo XXI.
¿Hasta dónde está dispuesto a llegar un novelista para hallar la inspiración que no tiene? ¿Saborear las mieles del triunfo merece sacrificar el alma? A través de un personaje tan seductor como absolutamente desalmado, John Boyne aborda estas preguntas en Una escalera hacia el cielo, una novela formidable que es también una magnífica inmersión en el círculo de los escritores, con sus dudas, sus sueños, sus alegrías y sus miserias.
Maurice Swift quiere ser escritor, pero es incapaz de crear historias. No tiene imaginación, aunque sí un rasgo que ha aprovechado desde su adolescencia, cuando descubrió que era irresistiblemente atractivo para hombres y mujeres. ¿Por qué no utilizar esa ventaja para conseguir su objetivo? Un encuentro casual con el conocido novelista Erich Ackermann en un hotel de Berlín a finales de los años ochenta, supone su primera gran oportunidad, y enseguida inicia una relación con aquel hombre mayor tan famoso como solitario, sonsacándole un terrible secreto muy bien guardado de su pasado durante la guerra: material perfecto para su primera novela. Alcanzado el éxito, Swift descubre que ya no podrá detenerse ante nada con tal de mantenerse en la cumbre: necesita más historias, y para ello deberá descubrir otras presas, destruir y devorar otras vidas.
Ambientada en el mundo editorial, esta novela ofrece una mirada atractiva y mordaz a lo que a menudo implica la llamada escalera hacia el cielo de la gloria literaria, con sus premios, promociones y envidias sin fin. Con un excelente juego de perspectivas, abundantes dosis de humor negro y el constante cuestionamiento moral del protagonista, John Boyne nos regala una experiencia de lectura absolutamente cautivadora.