La cocina japonesa es ligera, sana y saludable, y a menudo se la ha asociado a la longevidad. En Cocina japonesa vegetal, Mutsuo Kowaki, cocinero experto en la gastronomía japonesa y buen conocedor de la mediterránea, nos muestra los secretos de una cocina que también se puede preparar con una base exclusivamente vegetal, en un intento de mostrar otras maneras de cocinar y comer verduras implementando las tradiciones japonesas.
Esta propuesta incluye las principales técnicas y preparaciones de base empleadas en la cocina japonesa, con el objetivo de disfrutar al máximo de sabores y texturas, además de un conjunto de recetas elaboradas exclusivamente con vegetales que están inspiradas en la shojin ryori, la cocina budista, y que incluyen desde las más tradicionales a las más novedosas. Se clasifican en función de los distintos tipos de platos que incluye un menú japonés: entrantes, encurtidos, fideos, arroces, sopas, cremas, tempura, sushi, postres...
Érase una vez una joven pareja que se enamoró perdidamente pese a pertenecer a familias rivales. Probablemente conoces la historia y como acabó (pista: mal, fatal), pero en realidad no es así como termina: Romeo y Julieta viven felices y comen perdices… y también son mis padres.
Me llamo Rose y soy la mayor de sus siete hijos, con énfasis en «mayor», porque con veinte años ya me consideran una solterona. Pero ¿quién puede pensar en matrimonio cuando te has criado entre apasionadas declaraciones de amor, versos recitados a la luz de la luna y besuqueos constantes? ¡Es agotador!
Hasta ahora he logrado esquivar el altar presentando a mis pretendientes a prometidas más adecuadas, pero parece que no conseguiré deshacerme del viudo duque Stephano, cuyas anteriores esposas (tres, para ser exactos) han tenido «finales desafortunados». Sin embargo, la noche de nuestro baile de compromiso, mi futuro marido aparece con una daga clavada en el pecho. Media Verona tiene motivos para asesinarle, pero cuando todos a su alrededor comienzan a desaparecer, morir o volverse locos, sé que debo encontrar al culpable antes de que me encuentre a mí.
Las gestas más gloriosas a veces requieren de actos impíos.
El hermano Díaz tiene una cita en la Ciudad Santa, donde cree que lo recompensarán con una cómoda posición en la Iglesia. Pero resulta que su nuevo rebaño está compuesto por asesinos contumaces, horrorosos practicantes de lo arcano y auténticos monstruos. En esta nueva misión, todos tendrán que tomar las medidas más sangrientas si quieren alcanzar sus justos fines.
Los elfos acechan en nuestras fronteras, ávidos de nuestra carne, mientras príncipes egoístas solo se preocupan por su posición y bienestar. Dado el épico e infernal viaje ante él, al hermano Díaz no le viene nada mal tener a los diablos de su lado.
Dentro de siete días, Jet Mason estará muerta.
Jet tiene veintisiete años y sigue atrapada en Woodstock, el pueblo de Vermont en el que nació, a la espera de que su vida comience. «Ya lo haré luego», dice siempre. Tiene tiempo.
Hasta que, durante la noche de Halloween, Jet sufre un violento ataque por parte de un intruso al que no llega a ver.
Sufre una lesión cerebral catastrófica. El médico está seguro de que, al cabo de una semana, sufrirá un aneurisma mortal.
Jet nunca había considerado una persona que tuviera enemigos. Pero ahora mira a todo el mundo desde una perspectiva nueva: a su familia, a su ex mejor amiga convertida en cuñada, al que una vez fue su novio.
Solo tiene siete días y, mientras su estado no deja de empeorar, Billy, su amigo de la infancia, es la única ayuda con la que puede contar. Aun así, está totalmente dispuesta a terminar algo por una vez en su vida:
Jet va a resolver su propio asesinato.
Leonel mató los sueños de Juan Bosch... En una declaración que ofreció a la prensa el 26 de febrero de 2008 para explicar los motivos que tuvo Leonel Fernández para destituirlo del cargo de procurador fiscal del Distrito Nacional en su primer gobierno (1996-2000), el abogado y político Guillermo Moreno dijo lo siguiente: «Durante los 12 meses que duré en el puesto recibí mucha presión. Asumí el cargo en agosto del 1996 con la profunda esperanza de que el presidente Fernández encabezaría un gobierno de respeto a las instituciones, a la ley y de lucha contra la corrupción. Acepté la designación convencido de que tendría la oportunidad de demostrar que era posible hacer cambios positivos en la administración del Estado dominicano. Sin embargo, la experiencia me produjo frustración y desengaño porque comprobé cómo una generación era traicionada en sus principios, en sus valores. Observamos cómo se renunciaba a ideales, a sueños y a propósitos tan elevados que todos esperábamos de ese gobierno del doctor Fernández, sobre todo, a los principios que encarnaba Juan Bosch».
En medio de la promoción de su primera novela, El consentimiento, que provocó un seísmo social y literario, Vanessa Springora recibe una llamada de la policía para que acuda a identificar el cuerpo sin vida de su padre, un hombre fabulador y misántropo que había terminado por convertirse en un extraño para ella. Pero al vaciar su casa, algo llama su atención: dos fotos antiguas de su abuelo paterno en las que exhibe la esvástica. Un descubrimiento que echa por tierra la versión del querido abuelo checo, Josef, reclutado a la fuerza por el ejército nazi, desertor en Francia, colaborador de los estadounidenses durante la liberación y «refugiado privilegiado» como disidente del régimen comunista.
Comienza así una obsesiva búsqueda para saber quién era en realidad ese hombre que le dio su apellido y cómo pudo o no «consentir» la barbarie. A lo largo de dos años, Vanessa rastreará documentos familiares, archivos checos, alemanes y franceses, y se reunirá con testigos para tratar de recomponer un itinerario verosímil. Pero siempre faltan piezas.