La primera destreza escolar, el aprendizaje de la lectura, puede adquirirse pasito a pasito con estos tres libros evolutivos (letras-sílabas-palabras) llenos de animalitos encantadores que hablan en verso y escriben con pauta caligráfica, mayúsculas y minúsculas
El mundo de Orión es dorado. Eso es lo único que ha visto cada día desde que nació: el dorado del oro con el que se construyen los palacios de los dioses, el dorado de la ambrosía y de su sangre inmortal. Pero sabe que apenas pertenece a ese mundo. Aunque Orión nació como un dios, lleva toda su existencia siendo solo un esclavo. Y está harto de esa vida.
El mundo de Asteria es rojo. Hubo un tiempo en el que no fue así, pero desde que el Imperio de Eladia arrasó su hogar hace años y la obligó a convertirse en gladiadora, ese es el único color que pinta sus días. El rojo de la muerte. El rojo del dolor. El rojo de la rabia. Y está harta de esa vida.
Asteria odia a los dioses.Orión no quiere tener nada que ver con los mortales.Pero sus mundos están a punto de chocar y mancharse con la sangre del otro.Y quizá unir fuerzas sea la única manera de conseguir la libertad.
Lo que dicen sobre Rojo y Oro:
"Dioses crueles, héroes arrastrados a la tragedia, viajes épicos y lazos capaces de unir a pesar de las heridas y la muerte: Rojo y Oro tiene la fuerza y el sabor de las epopeyas, con voz subversiva y llena de belleza".Marina Tena, autora de Las tres hijas del rey muerto.
Cuando la Western Rider Cup les ofrece la oportunidad de ganar una recompensa que puede cambiarles la vida, ambos deben decidir si aliarse vale la pena. Unir fuerzas debería ser fácil. siempre y cuando dejen sus diferencias a un lado. El problema es que volver a pasar tiempo juntos puede despertar viejos sentimientos a los que ninguno de los dos quiere hacer frente.
Gia y Seth están decididos a ganar. Pero quizá no están preparados para dejar atrás el resentimiento y enfrentarse a su mayor obstáculo: ellos mismos.
¿Serán capaces de firmar una tregua y alcanzar juntos la victoria en las carreras y en el amor?
Los episodios que conforman esta novela abarcan doce años en la vida del escritor—que se distancia de sí mismo para observarse como personaje—en cuatro escenarios: la Berlín de 1928, una remota isla griega en 1933, Londres en 1938 y California en 1940. De cada uno, el autor recuerda a la persona en torno a la que gravitó su vida: el estirado y solitario señor Lancaster, cuya anticuada moral paradójicamente invitó al joven Christopher a descubrir su erotismo en la libertina Berlín de los cabarets; el rico Ambrose, desencantado de la intolerancia de Inglaterra con la homosexualidad y resignado a llevar una vida donde podrá satisfacer su deseo, pero difícilmente conocerá el amor; Waldemar, un buscavidas que trata de usar a una joven inglesa heredera para huir de Alemania, y Paul, un gigoló estadounidense que vende su encanto a los adinerados personajes que pueblan la próspera industria de Hollywood. A través de todos ellos Isherwood urde un relato íntimo y personalísimo en el que explora la vida secreta de una generación condenada a vivir los afectos como turistas sentimentales.
Se suponía que este compromiso era falso... Y, sin embargo, aquí estoy, volviéndome loca por mi prometido de mentira.
Beau Eaton es el príncipe del pueblo, un héroe militar tan atractivo como atormentado.
Yo, en cambio, soy la camarera invisible, la chica tímida con el apellido equivocado.
Él tiene treinta y cinco años y es pura masculinidad. Yo tengo veintidós... y sigo siendo virgen.
Ah, y también es mi prometido. O mejor dicho, mi prometido de mentira.
Todo ha empezado con una apuesta. Él no se cree que la gente me juzgue por mi apellido, así que me ha ofrecido el suyo para demostrar que tiene razón.
Los dos salimos ganando con ese trato: él consigue que su familia le deje respirar y yo me quito de encima el estigma de la mía mientras ahorro lo suficiente para largarme de este pueblo.
Según él, lo único que tengo que hacer es ponerme su anillo, seguirle el juego y actuar como si no pudiera quitarle las manos de encima cuando hay gente delante.
Pero lo que pasa entre nosotros en la intimidad está empezando a borrar todos los límites que creíamos tener claros.
Lo que ocurre a puerta cerrada ya no parece fingido, sino real. Muy real.
Maine, 1789. Cuando el río Kennebec se congela y un hombre aparece sepultado bajo el hielo, buscan a Martha Ballard para examinar el cadáver y determinar la causa de la muerte. Como partera y curandera, es testigo de lo que sucede a puerta cerrada en Hallowell. Su diario es un registro de cada nacimiento, defunción, delito y debacle que transcurre en el pueblo, así como de muchos de los secretos de sus vecinos. Hace unos meses, Martha registró los detalles de una presunta violación cometida por dos de los hombres más respetados del pueblo; ahora han hallado el cuerpo de uno de ellos en el río. Sin embargo, cuando un médico local pone la conclusión de Martha en tela de juicio y declara que la muerte ha sido solo un accidente, ella se ve obligada a investigar el asesinato por su cuenta.
A medida que el juicio se acerca y que los rumores y los prejuicios se intensifican, Martha persigue la verdad sin descanso. Pero su diario no tarda en salir a la luz, convirtiéndose en el epicentro del escándalo y arrastrando consigo a sus seres queridos, por lo que se verá obligada a decidir con quién yace su lealtad.