Romance. Asesinatos. Caos
Todo asesino en serie necesita un amigo.
Todo juego necesita un ganador
Cuando un encuentro fortuito da lugar a una amistad improbable, los asesinos rivales Sloane y Rowan encuentran algo difícil de alcanzar: la afinidad de dos almas negras que disfrutan matando a otros asesinos en serie.
Desde un pequeño pueblo de West Virginia hasta la lujosa California, y desde el centro de Boston hasta la Texas rural, los dos cazadores se enfrentan en una competición anual: la caza de otros asesinos en serie, un juego que los enfrenta a los monstruos más peligrosos del país.
Pero a medida que su amistad se va transformando en algo más, los fantasmas que dejan a su paso les siguen de cerca, dispuestos a reclamar mucho más que su recién descubierto amor.
¿Podrán Rowan y Sloane salir de la tumba que se han cavado? ¿O habrán encontrado, al fin, a su digno rival y alma gemela?
Misery Lark, la única hija del concejal vampírico más poderoso del suroeste, es, de nuevo, una marginada. Los días de anonimato entre los humanos se le han acabado: su padre recurre a ella para poder llevar a cabo una alianza de paz histórica entre los vampiros y sus enemigos mortales, los licántropos, por lo que no le queda más remedio que resignarse al intercambio. Otra vez…
Los licántropos son despiadados e impredecibles y su alfa, Lowe Moreland, no es la excepción. Lidera a su manada con total autoridad, pero siempre de forma justa y, a diferencia del Consejo Vampírico, con compasión. Por el modo en que no pierde de vista a Misery, está claro que no se fía de ella. Y bien que hace…
Porque Misery tiene sus motivos para haber accedido a ese matrimonio de conveniencia, motivos que nada tienen que ver con la política ni con ninguna alianza, sino con lo único que le ha importado en la vida. Y está dispuesta a hacer lo que haga falta para recuperar lo que es suyo, incluso si para ello debe vivir a solas en territorio licántropo… a solas con el lobo.
A primera hora de una mañana de agosto de 1975, un monitor de un campamento de verano descubre una litera vacía. Barbara Van Laar, la hija de los dueños del campamento, ha desaparecido. Pero no es la primera vez que sucede algo así en esa familia: hace quince años, el hermano de Barbara también desapareció sin dejar rastro. ¿Cómo es posible que haya vuelto a pasar?
A partir de este inquietante comienzo, Liz Moore urde un drama lleno de matices emocionales e impulsado por un doble misterio. Persiguiendo los muchos secretos de la familia Van Laar y de la comunidad que trabaja a su sombra, las múltiples tramas dramáticas de Moore llevarán a los lectores hasta los corazones de unos personajes cuyas vidas cambiarán para siempre a raíz de este verano lleno de acontecimientos.
En el verano del 76 una niña inteligente, observadora e intuitiva está lista para dejar atrás la infancia. Su pequeño mundo familiar y suburbano, atravesado por las tensiones del esfuerzo diario y el resentimiento de las ilusiones perdidas, está dominado por una figura central y referente: su papá. Un padre apuesto, a la vez cómplice y ensimismado, que llegado el momento le exigirá una prueba de lealtad.
En esta época, en Argentina, los grupos se abren en bandos y las familias se parten, la protagonista prueba el sabor de la soledad y por primera vez necesita preguntarse: ¿qué se puede decir?, ¿qué se debe callar? Así, el relato da en el blanco, en el punto justo donde se cruzan la intimidad y la vida social.
Y mientras tanto la indómita memoria, que se vuelve tanto hacia el pasado lejano como hacia el presente de la escritora adulta, enciende y apaga los focos del recuerdo en esta novela, la más personal y entrañable de Claudia Piñeiro.
Llegué a Mezquite buscando a Visitación Salazar, la mujer que sepultó a mis hijos y me enseñó a enterrar a los de otros. Caminé hasta el fin del mundo, o donde yo creí que el mío había acabado.
Todo ocurre en una frontera, la que separa la sierra oriental de la occidental. Angustias Romero huye de la peste con su marido y sus dos hijos atados a la espalda. Los gemelos, sietemesinos, mueren en el trayecto, y, tras guardarlos en sendas cajas de zapatos, el matrimonio se dirige a enterrarlos en El Tercer País, el cementerio ilegal regentado por la mítica Visitación Salazar. Abandonada por su marido, Angustias luchará junto a la sepulturera contra un entorno hostil donde la única ley la dictan quienes van armados, donde el tiempo lo marcan los peces, las fiestas y los misteriosos juguetes que alguien deja sobre las tumbas de los dos niños, mientras el peligro y la violencia crecen hasta el último minuto borrando los límites entre la vida y la muerte.
En plena dictadura chilena, un angustiado hombre llega a las oficinas de una revista de oposición. Es un agente de la policía secreta. Quiero hablar, dice, y una periodista prende su grabadora para escuchar un testimonio que abrirá las puertas de una dimensión hasta entonces desconocida.
Siguiendo la hebra de esta escena real, Nona Fernández activa los mecanismos de la imaginación para acceder a aquellos rincones donde la memoria y los archivos no han podido llegar.
Confrontando su propia experiencia con los relatos del hombre que torturaba, la narradora entra en las vidas de los protagonistas de ese testimonio ominoso: la de un padre que es detenido en una micro mientras lleva a sus hijos al colegio y la de un niño que cambia de nombres y de vidas hasta ser testigo de una masacre, entre otras.
La naturalidad y la extrañeza conviven en las páginas de este libro igual que en su mirada conviven la sequedad de la inteligencia y el latido más intenso de la emoción. Buscar respuestas es solo un modo de hacerse preguntas. También es una forma de seguir cuidando al hijo más allá de la muerte. La gran literatura convierte la historia personal en una experiencia humana colectiva. Por eso este libro habla de la fragilidad de cualquier vida y de la necesidad de seguir viviendo.
Una antología de los mejores poemas de Piedad Bonnett.
Este volumen reúne por primera vez toda la poesía de Piedad Bonnett, una obra que comenzó en 1989 con la aparición de De circulo y ceniza y que ha tenido estaciones tan afortunadas como El hilo de los días (1995), Tretas del débil (2004) y Explicaciones no pedidas (2011), el más reciente de sus poemarios y ganador del Premio Casa de América de Poesía Americana 2011.
Reflexionando sobre el escaso tiempo previsto para recorrer cada país con el Premio Alfaguara, el autor se pregunta si hoy nuestros viajes consisten sobre todo en no ver. «¿Estaré por experimentar una hipérbole del turismo contemporáneo?», escribe. Pero el ritmo radical de su periplo está a punto de brindarle una oportunidad única: comparar todas las capitales latinoamericanas en una misma ráfaga.