De hija a madre, de madre a hija recoge dos de las piezas más logradas y emotivas de la obra de Carmen Martín Gaite: un sueño con su madre, María Gaite Veloso, y una evocación de su hija, Marta Sánchez Martín. Ambos textos, de difícil clasificación genérica, están datados en fechas muy próximas al fallecimiento de las dos mujeres más importantes en la vida de la escritora.
La aleación entre lo personal y el artefacto literario se sostiene con un particular pulso narrativo ante el temblor en estos dos textos dispersos, poco conocidos y que rescatamos en un volumen único, ya que en ellos convive en perfecta sintonía la dimensión de hija y madre, la experiencia del vínculo y la pérdida, el diario íntimo y la ficción, la realidad y el sonambulismo. «De su ventana a la mía» y «El otoño de Poughkeepsie» quizá sean los títulos más relevantes en su producción literaria de cómo la intimidad en bruto no se entiende si no se destila con el filtro del sueño o la fabulación: «No se dice lo secreto, se cuenta».
Una noche tormentosa, la bruja sale volando con su gata en la escoba, pero, con tanto viento... ¡se le vuelan las cosas! Menos mal que los animales acuden en su ayuda y encuentran los objetos perdidos. Levanta las solapas para encontrarlos... ¡y descubre un pop-up final!
Sadie Smith, una seductora y astuta espía estadounidense, ha sido enviada por sus misteriosos y poderosos empleadores a un remoto rincón de Francia.
Su misión: infiltrarse en una comuna de activistas eco-radicales, influenciados por las creencias de un enigmático anciano, Bruno Lacombe, que ha rechazado la civilización, vive en una cueva neandertal y defiende que el camino hacia la iluminación es un regreso al primitivismo.
Sadie, con su mirada cínica, observa esta región de antiguas granjas y pueblos adormecidos y se burla del idealismo de Bruno. Pero, justo cuando está convencida de que es la seductora y titiritera de todos a los que vigila, Bruno Lacombe comienza a seducirla a ella con sus ingeniosas contra-historias, sus lamentos llenos de arte y su propia historia trágica.
Bajo esta deslumbrante y tensa trama de espionaje e intriga, se esconde la historia de una mujer atrapada en el fuego cruzado entre el pasado y el futuro, y una profunda reflexión sobre la historia de la humanidad.
1969. Albert Speer, el arquitecto favorito y ministro de Armamentos de Hitler, publica sus Memorias. Al revisar su pasado, desde sus escenografías para los congresos nazis hasta la caída del Reich, pone el punto final a su metamorfosis definitiva, la misma que le permitió salvar la cabeza en los juicios de Núremberg y que ahora va a convertirlo en la estrella de la culpabilidad alemana. Tras afirmar que nunca supo nada de la Solución Final, se declara «responsable, pero no culpable». Aunque los historiadores consigan demostrar que ha mentido, es su versión de sí mismo la que se impondrá en adelante.
¿Cómo escribir acerca de un hombre que ha logrado que la ficción resulte más atractiva que la verdad?
En tiempos de las fake news y la guerra de relatos, he aquí una novela sobre una de las mayores mentiras de la Historia. Rastreando las escenas de la vida de Speer, cuestionando su verosimilitud, iluminando ciertos aspectos oscuros, yendo más allá de donde él se detiene y convocando a algunos personajes claves de la posguerra (en particular, la historiadora Gitta Sereny), el autor nos ofrece una imagen vertiginosa del hombre a quien uno de sus colaboradores llegó definir así: «¿Sabe lo que es usted? Usted es el desdichado amor del Führer».
Una ventana privilegiada a los mecanismos del poder y la comunicación política en el Barroco español.
Manuel Rivero Rodríguez nos sumerge en el mundo de la propaganda política del Barroco a través de tres biografías del conde duque de Olivares, encargadas y supervisadas por el propio valido para moldear su imagen pública durante el reinado de Felipe IV, y que evolucionan con la fortuna política de su protagonista: desde los Fragmentos históricos de Juan Antonio de Vera y Zúñiga (1628), que presentan a un Olivares modesto y dialogante en sus primeros años de gobierno; pasando por el Retrato del privado cristiano político de Virgilio Malvezzi (1635), que lo muestra como estadista ejemplar en tiempos de aparente éxito; hasta el desesperado Nicandro (1643), último intento por defender su reputación tras los desastres de Cataluña y Portugal que precipitaron su caída.
Los "Ricordi" de Francesco Guicciardini (1483-1540) constituyen una de las cumbres del pensamiento político renacentista italiano. Escritos como un "libro secreto" para uso exclusivo de su familia, estos 221 consejos y advertencias reflejan el ocaso de una época en la que Florencia gozó de prestigio y libertad. Testigo privilegiado de las Guerras de Italia y del derrumbe del modelo político renacentista, Guicciardini nos ofrece una visión descarnadamente realista de la política y la condición humana. Sus reflexiones, nacidas de la experiencia directa del poder, suponen mucho más que un manual de comportamiento: representan una dramática toma de conciencia de los límites de la racionalidad humana y una guía para sobrevivir en un mundo donde la fortuna, la ambición y el interés particular prevalecen sobre los grandes ideales.