Nora es una buena chica. Responsable y sensata, procura llevar una vida discreta como influencer, alejada de los viejos hábitos que la definían hasta hace unos años. Sin embargo, va a pasar el verano en su pueblo, y eso la aterra y emociona a partes iguales. Cantaroja saca su lado más salvaje e imprudente. Y Nora no puede permitírselo.
Marc, en cambio, está lejos de ser un buen chico. Es el hermano pequeño de su mejor amiga, le gustan las emociones fuertes y no disimula su atracción por Nora. Para colmo, son vecinos. Marc es, precisamente, el tipo de compañía que Nora necesita evitar a toda costa.
Separados por escasos metros de terraza y con vistas a sus respectivas habitaciones, resistirse a la adrenalina que sienten cada vez que están juntos no será nada fácil…
¿Puede un solo verano alterar el rumbo del resto de sus vidas?
Emily Malhore, hija de los perfumistas más famosos del reino de Mishnock, llevaba una vida tranquila entre las flores de su jardín, sus amigas y sus tutorías, por eso jamás imaginó que el príncipe Stefan se fijaría en ella, convirtiéndola en el centro de atención de su pueblo y del enemigo.Atrapada en un juego de poder en el que parece ser una simple ficha intercambiable, Emily sobrepasará los límites de su carácter dócil, pondrá en duda su búsqueda por una vida pacífica e incluso cuestionará la lealtad de su corazón enamorado para descubrir quién es su verdadero adversario.
En cada página de Antes del siempre late la memoria de un hijo que se convierte en padre, de un barrio que aprende a soñar más allá de sus calles, y de un hombre que escribe para no olvidar lo que ama, | Este libro es un puente entre generaciones, una mezcla de micro-novelas, cuentos, micro-cuentos y poemas que recorren la vida con la crudeza de la verdad y la belleza de la ficción.
Zeke Collins es un jugador de fútbol americano arrogante, el mejor amigo de mi hermano… y tan exasperante como atractivo.Como si las cosas no fueran ya bastante difíciles siendo la única chica en un equipo de fútbol americano universitario, el entrenador tuvo que asignarme a Zeke como compañero de piso. Lo odio, y con razón: cree que, como crecimos juntos, tiene que protegerme, pero lo único que hace es interponerse en mi camino, hacerme parecer débil y enfadarme aún más.Le digo que puedo con todo y estoy empeñada en demostrárselo tanto a él como al resto del mundo. La presión no me afecta, pero ¿compartir paredes tan delgadas con Zeke Collins? Para eso sí que no estaba preparada.Y cuanto más nos vemos obligados a estar juntos, más difícil es distinguir esa delgada línea entre odiarlo… y desearlo.