Próspero viento es un ensayo autobiográfico que relata una vida, la de su autor, y la peripecia vital y política de varias generaciones, desde las postrimerías de la dictadura franquista hasta hoy mismo.
Pionero en rescatar las figuras de Chaves Nogales, Clara Campoamor o Elena Fortún, integrantes de esa tercera España que denunció y combatió el fanatismo de las otras dos, de las que ellos tres y otros fueron víctimas durante cincuenta años, Trapiello rastrea en este libro el origen de la hegemonía cultural de la izquierda y de los nacionalistas, conforme a la cual estos se han creído legitimados para reescribir la historia y levantar un muro entre españoles. Los mismos que elogian únicamente a quienes transigen con sus propósitos sectarios y cancelan a cuantos los cuestionan, sin acatar su pregonada superioridad.
Sevilla no es solo un lugar, es un enigma renovado en cada mirada que nunca se deja atrapar del todo. ¿Se trata de una ciudad real o de un decorado de sueños?
Punto de llegada, partida y encuentro a lo largo de los siglos, morada de distintas civilizaciones y culturas, Sevilla es una fuente inagotable de leyendas, historia y personajes memorables. La escritora sevillana Eva Díaz Pérez se ha propuesto abordarla en una biografía literaria, histórica, cultural y crítica. Los sentidos, la memoria, las curiosidades y anécdotas, los grandes hechos y los pequeños, nada se ha dejado al margen en el retrato de una ciudad mitificada y exaltada, pero también víctima de lugares comunes y juicios parciales. Desde los ecos del mítico lago Ligustino hasta la Sevilla de los Descubrimientos, de los alminares andalusíes a los palacios barrocos y de los poetas del 27 a la ciudad contemporánea bienvenidos al encuentro del esplendor y la miseria, lo oficial y lo transgresor, lo sagrado y lo profano. Un relato sensible y evocador que desentraña las sucesivas capas de un ente casi vivo, donde guerreros, reinas, herejes, santas o poetas vivieron y le dieron aliento a un mito universal.
La propuesta de Heidegger en Ser y tiempo de comprender la existencia humana desde la categoría de la temporalidad cautivó a Watsuji. Pero, ¿por qué no hacer lo mismo con la espacialidad, otra de las categorías radicales de la existencia? En la presente obra, que bien podría titularse Ser y espacio, Watsuji trata de responder a dicha cuestión. La geografía y el clima conforman la realidad individual y social (relaciones con la naturaleza, carácter, arte, religión), es decir, su sistema de actitudes y valores. Watsuji analiza los tres grandes espacios climático-geográficos que, según él, configuran las principales culturas: Asia es el reino del monzón, de la humedad; Oriente medio es el reino del desierto y de la sequedad, determinante en la cultura judía y árabe; y Europa es la dehesa, una síntesis de ambas, donde la relación con la naturaleza es menos conflictiva.
¿Qué opinaría Franco de los suyos si levantara la cabeza?
El 20 de noviembre de 1975, la vida para la familia Franco cambió para siempre. El apellido que hasta entonces solo suponía privilegios empezó a ser también una fuente de resquemores y hasta un estigma.
A lo largo de cinco décadas, los descendientes del dictador han vivido mil y un escándalos, aparte de dos entierros. El primero, en el Valle de los Caídos, fue seguido de un largo peregrinaje por el desierto y de años de desunión por parte de la viuda, la hija y los nietos. El segundo ocurrió en fechas muy recientes, cuando Pedro Sánchez cumplió con sus planes de sacar a Franco de su tumba. Un enemigo común volvió a unir a una familia para encajar como un bloque los golpes y los focos.
Hoy, una nueva generación de la familia empieza a tomar posiciones en el mundo económico y, al contrario que sus padres, han intentado alejarse de la prensa del corazón, aunque conviven en el mundo de las redes y enarbolan una bandera política, terreno en el que sus padres fueron más discretos, para defender la memoria del dictador.
La Segunda Guerra Mundial fue el conflicto bélico más destructivo de la historia, en ella perdieron la vida cincuenta y seis millones de personas en los 2.174 días transcurridos desde que Alemania atacó Polonia, en septiembre de 1939,hasta que Japón se rindió, en agosto de 1945. Esta terrible contienda transformó la disposición geopolítica mundial para dar nacimiento a dos potencias, la URSS y los Estados Unidos, que enseguida se enfrentarían en una sorda guerra fría durante décadas. Sólo un historiador como Martin Gilbert poseía la erudición y la amplitud de miras necesarias para narrar la historia como había que narrarla, entrelazando todos sus aspectos: el político, el diplomático, el militar y el civil para seguir de semana en semana, de mes en mes y de año en año el terrible avance de la fuerza inexorable de la muerte. El objetivo del autor es presentar lo que ocurrió, pero no desde el punto de vista de ninguna de las naciones enfrentadas, sino desde una perspectiva global, y lo ha conseguido.
ienvenidos a la fascinante y desconocida historia del Egipto Ptolemaico, desde la conquista de Alejandro Magno hasta el suicidio de la legendaria Cleopatra.
Incluso para los especialistas, el periodo Ptolemaico siempre ha quedado oculto por la bruma, entre la grandeza del antiguo Egipto faraónico y el nuevo poder romano. Sin embargo, miles de papiros muy bien conservados, magníficas esculturas o las huellas de una portentosa arquitectura descartan cualquier decadencia y nos hablan de tres siglos que brillaron con luz propia.
Las calles de la mítica Alejandría, los minuciosos detalles de la vida cotidiana o la grandeza de la dinastía greco-macedónica son la materia de un relato repleto de acontecimientos, logros, reinas poderosas, sabios bibliotecarios y generales ambiciosos.
Una civilización cosmopolita que, no sin tensiones y crisis, fundió la tradición egipcia y el helenismo en una síntesis única cuyo legado resuena hasta hoy.
La mayor tragedia política y social de la España contemporánea fue el fracasode la Segunda República, un proyecto democrático que nunca logró cumplirlas expectativas generadas cuando los políticos republicanos llegaron al poderen abril de 1931.Fue un fracaso innecesario. La Segunda República pudo ser un régimen perdurabley positivo para el país, que seguiría vigente en el día de hoy. De habermantenido la neutralidad en la Segunda Guerra Mundial, los beneficioshabrían sido evidentes, así como los derivados de su posterior inclusión enel Plan Marshall de recuperación de la economía europea, a partir de 1947. YEspaña también podría haber sido uno de los socios fundadores, en 1957, delMercado Común, la actual Unión Europea.La quiebra del proyecto, en julio de 1936, fue el resultado de una serie defactores, el más determinante de los cuales fue la ausencia de cultura democráticapor parte de la mayoría de los gobernantes republicanos.
1625 fue el año de las victorias, en el que la España imperial hizo alarde de la mayor maquinaria militar de su tiempo.
Franceses, holandeses, ingleses, daneses, suecos y príncipes de otros estados se coaligaron con el objetivo de neutralizar a la potencia hegemónica, la Monarquía española.
El imperio donde no se ponía el sol se vio atacado en tres continentes, dos mares y un océano. Mientras llevaba la iniciativa en Flandes, con el espectacular sitio de Breda, organizó la mayor fuerza anfibia de su tiempo, cinco tercios de infantería y casi sesenta navíos, y la proyectó al otro lado del Atlántico para recuperar la capital brasileña, Salvador de Bahía.
Las armas españolas también acudieron en ayuda de la República de Génova y del valle de la Valtelina, guerras subsidiarias de Francia orquestadas por su materia gris, el cardenal Richelieu. Y aún tendrían que rechazar tres ataques más en San Juan de Puerto Rico, en Mina, actual Ghana, y en Cádiz.
Aunque relegado a la periferia de la vida europea, el cristianismo sigue siendo su centro activo. Nos gobierna aquello de lo que huimos. Es difícil imaginar una situación más perjudicial. Al haber separado a Dios de nuestras vidas, nos hemos vuelto incapaces de abordar la pregunta más elevada y urgente que el animal racional puede plantearse. A mediados del siglo XVII se decide construir el estado soberano, y es ahí cuando Pascal replantea su propuesta cristiana. Su obra es objeto de una riquísima tradición crítica. Manent, uno de los principales filósofos de nuestro tiempo, se apoya en este autor para comprender la gravedad y urgencia de una respuesta sólida a la gran pregunta sobre Dios.