Tras perder a sus padres en la India a causa de una epidemia, Mary Lennox, una niña de nueve años insoportable y malcriada, viaja a Inglaterra para ir a vivir con su tío, Archibald Craven, que no parece dispuesto a mostrar ningún tipo de interés por ella. Por si fuera poco, el nuevo hogar de Mary es una mansión perdida en medio de la nada, con más de cien habitaciones, la mayoría de ellas cerradas bajo llave.Solo Martha, la joven criada de la casa, parece dispuesta a perder el tiempo con Mary, contándole cosas sobre la casa, los campos que la rodean y un misterioso jardín cerrado desde hace años; tantos que ya nadie recuerda exactamente dónde está.
Un manifiesto político para el siglo de la inteligencia artificial. Con contribuciones de grandes pensadores como Daron Acemoglu, Sam Altman, Marc Andreessen, Mario Draghi, Peter Thiel o Svetlana Tijanóvskaya.
En el escenario: Donald Trump, Vladímir Putin, Xi Jinping. Una fiebre planetaria -y el riesgo real de una explosión global-. El espectáculo impresiona, pero ¿qué ocurre realmente entre bastidores?.
Se está produciendo una transformación profunda del orden mundial. Desde los ideólogos del Kremlin hasta los tecnocésares de Silicon Valley, nuevas élites forjan proyectos imperiales. El poder material e intelectual que se despliega desde la Casa Blanca es colosal, y como suele ocurrir, sus impulsores lo presentan como inevitable.
Pero la virulencia con la que atacan a Europa revela que todavía la perciben como un obstáculo. Y eso significa que no hemos perdido del todo nuestra capacidad de resistencia. Ser conscientes de ello es el primer paso para imaginar una alternativa. Porque el desafío no es solo político: es filosófico y cultural. Y toda resistencia empieza por entender.
El nuevo volumen de El Grand Continent es un manual imprescindible para quienes se niegan a aceptar la 'vasallización feliz' como horizonte.
La desconfianza es hoy una forma de respirar. Un gesto aprendido, casi involuntario. Desconfiamos de los gobiernos, de los otros, de los discursos, de las promesas. Desconfiamos incluso de nuestras propias decisiones. Y, sin embargo, seguimos viviendo juntos, compartiendo el espacio público, pidiendo ayuda en silencio, buscando sentido.
Este libro parte de una preocupación moral: ¿qué pasa cuando dejamos de creer en lo común? Victoria Camps escucha ese murmullo de fondo que recorre nuestras democracias cansadas y nuestras vidas fragmentadas. Lo interroga sin estridencias. Lo piensa con cuidado. Porque tras la desconfianza habita siempre una pregunta: ¿cómo seguir?
La sociedad de la desconfianza es un ensayo sobre el presente herido por el individualismo, la precariedad y el desencanto. Pero también es una propuesta: la de reconstruir un ethos compartido que nos permita sostenernos, confiar, cooperar, convivir. Un gesto filosófico y político para no ceder a la indiferencia, y recordar que la libertad ?si quiere ser digna de su nombre? necesita de los otros.
En verano de 1812, Napoleón, en el apogeo de su dominio de Europa, marchó hacia Rusia con el mayor ejército de la historia y la convicción de que la expansión de su imperio era imparable. Sin embargo, apenas dos años después sus ejércitos fueron derrotados y Rusia salió victoriosa. Gracias a un profundo conocimiento de la singular realidad social, política y económica en tiempos del zar Alejandro I, este ensayo muestra por primera vez el papel crucial que desempeñó Rusia en las guerras napoleónicas. Dominic Lieven despliega ante los ojos del lector un auténtico fresco en el que tanto el emperador y los oficiales de su Estado Mayor como los soldados cobran vida. El fascinante relato pormenorizado de los acontecimientos que marcaron primero la estratégica retirada de las tropas rusas y finalmente la marcha sobre Europa liderada por el ejército del zar permite al autor desmantelar el afianzado mito según el cual la derrota de Napoleón fue el resultado del inclemente paisaje invernal ruso y señalar así el decisivo lugar de Rusia en la política europea, un lugar que incluso hoy merece la pena recordar.
Durante siglos los modernos construyeron su mundo y sus ciencias separando tajantemente naturaleza y cultura. El mundo y el hombre como dos realidades separadas. Objetos que eran apenas tocados, o ni siquiera, por sujetos que conocen, transforman y rompen. Morton acuñó el término «hiper-objeto» para referirse a las cosas que se distribuyen masivamente en tiempo y espacio en relación con los humanos. Son directamente responsables de lo que Morton llama «El fin del mundo», volviendo obsoletas tanto la mirada apocalíptica sobre la crisis ambiental, como su negación. Los hiper objetos ya han inaugurado una nueva fase humana de hipocresía, debilidad e inconsistencia.
Seamos niños o adultos, constantemente se nos pide que obedezcamos. Pero ¿para qué, con qué objeto? ¿Cuándo obedecer nos salva y cuándo nos atrapa? ¿Cuándo nos protege de lo peor ... o nos priva de lo mejor? ¿Nos da espacio o nos inmoviliza? ¿Cómo se produce el deslizamiento entre el hecho de estar obligados a obedecer ( en espacios abiertamente disciplinarios) y el de ser libres para obedecer ( en los espacios ''normales'' del comercio y de la comunicación)? Este texto luminoso nos ofrece algunas respuestas.