Abraza el arte japonés de la manifestación y observa cómo tu mundo se transforma.
En un mundo en constante movimiento, donde los deseos y los sueños a menudo parecen fuera de nuestro alcance, Yoshuku nos ofrece un camino hacia la manifestación arraigado en la sabiduría ancestral japonesa, y nos invita a descubrir el poder colectivo de la intención y de la celebración previa. Una práctica que no solo te ayudará a definir tu futuro, sino que infundirá ánimo a aquellos que te rodean.
Azumi Uchitani, comunicadora cultural aclamada internacionalmente, revela los secretos del yoshuku, el enfoque japonés para hacer realidad tus deseos. Con la misma profundidad serena que conceptos como el wabi sabi, el yoshuku nos enseña que la clave para manifestar no solo reside en una incesante búsqueda, sino en la anticipación consciente y la alegría compartida.
«El mundo es un escenario» dijo Shakespeare. Nuestra vida es como una gran función y es fascinante todo lo que podemos ofrecer al público para cautivarle. si somos conscientes de ello.
¡Todo es teatro! Independientemente de tu profesión u ocupación, cuando hablas en una reunión, cena, entrevista, presentación o videoconferencia, estás actuando. Cuando te expresas a través de las palabras, los gestos, la mirada, la voz, y lo haces en un lugar determinado y ante unos oyentes, estás en un escenario y frente a un público. La única diferencia entre un actor y un no-actor es que el primero actúa a conciencia, el segundo actúa sin saberlo.
Esta obra establece un paralelismo entre interpretar y comunicar en la vida real, y ofrece un montón de ejemplos y ejercicios prácticos para desarrollar tu comunicación. En sus páginas aprenderás a ensayar gestualidad e intención del mensaje, conocerte visualmente y no dejar ningún elemento al azar (del texto, de la escenografía, el vestuario, la conexión con el público.) para ofrecer la mejor versión de ti mismo. Y lo más importante, entenderás cómo motivarte para disfrutar de cada actuación. Si el actor se emociona y divierte, el público también lo hará.
En medio de la incesante vorágine de noticias, redes sociales, e-mails y mensajes en la que a menudo nos hallamos inmersos, puede resultar difícil saber cuándo -si es que es posible- detenerse un instante y tomarse un descanso. En esta obra inspiradora, el renombrado monje zen Shunmyo Masuno nos ofrece un mensaje radical: a veces, lo mejor que podemos hacer es no hacer nada.
En este libro encontrarás 99 consejos prácticos y verdades que te ayudarán a rebajar la presión, incluyendo cómo aprender a decir «no» y aceptar que no puedes hacer lo que no puedes hacer; que las redes sociales son solo una herramienta; que las decisiones deben tomarse con objetividad y no de forma apresurada; y que cuanto más ocupados estamos, más pausas debemos hacer.
Shunmyo Masuno, autor de los éxitos de ventas El arte de vivir con sencillez y Deja de preocuparte, nos invita a renunciar a tratar de controlarlo todo y a encontrar el camino hacia una vida más calmada y plena.
Este libro es una invitación a recorrer los caminos de la memoria y del alma. Los inconformes no es solo una novela: es también un espejo que mezcla el pulso del cuento, la hondura del ensayo, la llama de la reflexión y la música interior de los poemas. El lector no es un espectador: es parte de la travesía, cómplice del asombro y testigo del despertar. Este libro es para quienes aún creen que la palabra puede encender luces donde otros solo ven sombras. Porque inconformes somos todos los que seguimos soñando.
Muchos creen que hay que vivir el presente y que el futuro llega solo. | Pero olvidan: ese futuro no es otra cosa que el fruto del presente, y entonces maldicen el pasado sin entender que fue el presente que ellos mismos construyeron.
Todos somos responsables de nuestras acciones, aunque a veces olvidamos cómo arrastran consigo otras vidas, inocentes de nuestras decisiones. Eso nos recuerda que no somos tan independientes como solemos creer; nuestras elecciones, buenas o malas, siembran destinos ajenos. Manuel vivió su vida como un ladrón del amor, un enfermo de placeres efímeros, un mujeriego que disfrutó el instante sin pensar en las consecuencias. Pero el tiempo, implacable, se encargó de que cada exceso, cada error, golpeara su vida y la de aquellos inocentes a quienes el azar puso en su camino.