Próspero viento es un ensayo autobiográfico que relata una vida, la de su autor, y la peripecia vital y política de varias generaciones, desde las postrimerías de la dictadura franquista hasta hoy mismo.
Pionero en rescatar las figuras de Chaves Nogales, Clara Campoamor o Elena Fortún, integrantes de esa tercera España que denunció y combatió el fanatismo de las otras dos, de las que ellos tres y otros fueron víctimas durante cincuenta años, Trapiello rastrea en este libro el origen de la hegemonía cultural de la izquierda y de los nacionalistas, conforme a la cual estos se han creído legitimados para reescribir la historia y levantar un muro entre españoles. Los mismos que elogian únicamente a quienes transigen con sus propósitos sectarios y cancelan a cuantos los cuestionan, sin acatar su pregonada superioridad.
La propuesta de Heidegger en Ser y tiempo de comprender la existencia humana desde la categoría de la temporalidad cautivó a Watsuji. Pero, ¿por qué no hacer lo mismo con la espacialidad, otra de las categorías radicales de la existencia? En la presente obra, que bien podría titularse Ser y espacio, Watsuji trata de responder a dicha cuestión. La geografía y el clima conforman la realidad individual y social (relaciones con la naturaleza, carácter, arte, religión), es decir, su sistema de actitudes y valores. Watsuji analiza los tres grandes espacios climático-geográficos que, según él, configuran las principales culturas: Asia es el reino del monzón, de la humedad; Oriente medio es el reino del desierto y de la sequedad, determinante en la cultura judía y árabe; y Europa es la dehesa, una síntesis de ambas, donde la relación con la naturaleza es menos conflictiva.
ienvenidos a la fascinante y desconocida historia del Egipto Ptolemaico, desde la conquista de Alejandro Magno hasta el suicidio de la legendaria Cleopatra.
Incluso para los especialistas, el periodo Ptolemaico siempre ha quedado oculto por la bruma, entre la grandeza del antiguo Egipto faraónico y el nuevo poder romano. Sin embargo, miles de papiros muy bien conservados, magníficas esculturas o las huellas de una portentosa arquitectura descartan cualquier decadencia y nos hablan de tres siglos que brillaron con luz propia.
Las calles de la mítica Alejandría, los minuciosos detalles de la vida cotidiana o la grandeza de la dinastía greco-macedónica son la materia de un relato repleto de acontecimientos, logros, reinas poderosas, sabios bibliotecarios y generales ambiciosos.
Una civilización cosmopolita que, no sin tensiones y crisis, fundió la tradición egipcia y el helenismo en una síntesis única cuyo legado resuena hasta hoy.
La mayor tragedia política y social de la España contemporánea fue el fracasode la Segunda República, un proyecto democrático que nunca logró cumplirlas expectativas generadas cuando los políticos republicanos llegaron al poderen abril de 1931.Fue un fracaso innecesario. La Segunda República pudo ser un régimen perdurabley positivo para el país, que seguiría vigente en el día de hoy. De habermantenido la neutralidad en la Segunda Guerra Mundial, los beneficioshabrían sido evidentes, así como los derivados de su posterior inclusión enel Plan Marshall de recuperación de la economía europea, a partir de 1947. YEspaña también podría haber sido uno de los socios fundadores, en 1957, delMercado Común, la actual Unión Europea.La quiebra del proyecto, en julio de 1936, fue el resultado de una serie defactores, el más determinante de los cuales fue la ausencia de cultura democráticapor parte de la mayoría de los gobernantes republicanos.
1625 fue el año de las victorias, en el que la España imperial hizo alarde de la mayor maquinaria militar de su tiempo.
Franceses, holandeses, ingleses, daneses, suecos y príncipes de otros estados se coaligaron con el objetivo de neutralizar a la potencia hegemónica, la Monarquía española.
El imperio donde no se ponía el sol se vio atacado en tres continentes, dos mares y un océano. Mientras llevaba la iniciativa en Flandes, con el espectacular sitio de Breda, organizó la mayor fuerza anfibia de su tiempo, cinco tercios de infantería y casi sesenta navíos, y la proyectó al otro lado del Atlántico para recuperar la capital brasileña, Salvador de Bahía.
Las armas españolas también acudieron en ayuda de la República de Génova y del valle de la Valtelina, guerras subsidiarias de Francia orquestadas por su materia gris, el cardenal Richelieu. Y aún tendrían que rechazar tres ataques más en San Juan de Puerto Rico, en Mina, actual Ghana, y en Cádiz.
Aunque relegado a la periferia de la vida europea, el cristianismo sigue siendo su centro activo. Nos gobierna aquello de lo que huimos. Es difícil imaginar una situación más perjudicial. Al haber separado a Dios de nuestras vidas, nos hemos vuelto incapaces de abordar la pregunta más elevada y urgente que el animal racional puede plantearse. A mediados del siglo XVII se decide construir el estado soberano, y es ahí cuando Pascal replantea su propuesta cristiana. Su obra es objeto de una riquísima tradición crítica. Manent, uno de los principales filósofos de nuestro tiempo, se apoya en este autor para comprender la gravedad y urgencia de una respuesta sólida a la gran pregunta sobre Dios.
Esta iniciación a la Cristología tiene la finalidad de facilitar a un amplio círculo de personas un mayor conocimiento de la maravillosa riqueza y profundidad del misterio de Cristo: la primera parte analiza su persona en cuanto hombre y en cuanto Dios. La segunda, su obra redentora. La centralidad de Jesucristo en la vida de todo cristiano hace muy conveniente la lectura y estudio de los fundamentos de la Cristología.
Hay una opción radical de pensamiento entre el ser y la conciencia, entre la trascendencia y la inmanencia. El autor, más que exponer el realismo metafísico, nos ofrece una reflexión sobre el inicio mismo de esa posibilidad. "No hablamos nosotros del ser en general, ni mucho menos del Ser absoluto, sino del ser de unas cosas que no tienen en sí mismas la razón por la que existen y que, sin embargo, son: este es el problema".
Tras una síntesis de la metafísica del acto de ser, con textos de Tomás de Aquino, Gilson, Fabro, etc., y unas reflexiones sobre la validez de la prueba metafísica de la existencia de Dios, el autor expone la segunda actitud: la opción de inmanencia. Al analizar la estructura de esa opción, y el paso de la opción a la certeza, señala dos componentes: libertad y fundamento. En la opción por el ser hay más fundamento que libertad. En la de inmanencia, más libertad que fundamento.
A diferencia de la conversación cotidiana, el diálogo en las historias debe presentarnos a los personajes, hacer que la historia avance, e incluir algunas líneas memorables que el público tal vez cite durante décadas. Las mejores historias tienen diálogos brillantes, pero es fácil caer en diálogos rígidos o demasiado obvios, o en frases poco naturales y repetitivas. Linda Seger y John Rainey están aquí para ayudarte con todos tus problemas de diálogo. En cada capítulo, exploran el diálogo desde una perspectiva diferente y analizan ejemplos de buenos diálogos de películas y novelas. Cada capítulo termina con ejemplos de diálogos deficientes, anotados por Linda y reescritos por John, para que los lectores aprendan a reconocerlos y también a mejorarlos. Si estás escribiendo ficción o no ficción, para la pantalla o para la página, este libro hará que tus personajes hablen.