Leyendas y mitos dominicanos. Historias que cuenta nuestro pueblo es una recopilación fascinante de relatos que habitan en la memoria colectiva de la República Dominicana. A través de una prosa envolvente y atmosférica, J. M. Jan rescata personajes, creencias y temores transmitidos de generación en generación, donde lo sobrenatural se entrelaza con la vida cotidiana del campo y la ciudad. Cada historia revive el misterio, la tradición oral y el imaginario popular que han dado forma a la identidad cultural del pueblo dominicano.
Este libro invita al lector a recorrer un universo donde lo mítico, lo oscuro y lo simbólico dialogan con la historia y la sensibilidad contemporánea. Más que simples relatos de terror o fantasía, estas leyendas revelan valores, advertencias y reflexiones profundas sobre la naturaleza humana, el miedo, la fe y la memoria colectiva, consolidando la obra como un valioso aporte a la preservación del patrimonio cultural y narrativo dominicano.
En cada encuentro médico, una historia se escribe. Entre datos y emociones, el cuidado se transforma. Cuando el paciente es centro y su voz es escuchada la medicina trasciende, la sanación se completa. De protocolos rígidos a experiencias memorables, descubrimos que gestionar es el arte de humanizar la salud.
No nací para rendirme. Nací para renacer."
Norys Pérez
Renacer: Puedes ser diferente, es la historia real y conmovedora de una mujer que aprendió a transformar el dolor en poder, la pérdida en propósito y, las lágrimas en sabiduría.
En este testimonio inspirador, Norys Pérez comparte su viaje desde una infancia llena de desafíos hasta convertirse en una mujer fuerte, independiente y guiada por la fe.
Este libro es un canto a la resiliencia, al perdón y al a amor propio.
Una invitación a mirar hacia adentro, descubrir el valor del nuevo nacimiento y reconocerte como hija de Dios.
La delicadeza de un legado de amor para los niños vibra como una cuerda de universo en este libro verde, maravilloso y verde como un prado, como la oruga leve que se despierta mariposa, o la hojilla traslúcida que da refugio a un hada. Bellezas de la mente, que se esparcen como el mágico polvo de las ninfas espolean nuestra imaginación y nos invitan a conocer a Lucas, a Estela y Elimar; a vislumbrar los fantásticos dones que nos ha regalado el Creador, y a saborear, cual si fuesen provisiones de invierno, la felicidad que solo puede producir la lectura. ¡Vengan, pequeños, a este asombroso mundo soñado para ustedes! ¡Conozcan a sus nuevos amigos! ¡Sean felices!
Rafael J. Rodríguez Pérez
Esta es la creación de un universo fantástico donde dos espacios, el Coaybay y el Bohío, se interpolan para dar vida a un grupo de personajes cambiantes que actúan de acuerdo a sus convicciones. Es la historia de Tanama, una niña que vive en la tierra de los vivos y se traslada a la de las divinidades, con el fin de rescatar a sus seres queridos, sacrificados por una antigua tradición de la que reniega y no está conforme. La isla de Soraya será el escenario de competencias y tareas destinadas a la obtención de resultados, favorables o no, según la conveniencia de cada cual, en la que las normas no cumplidas traen sus propias consecuencias. Una genealogía de seres humanos, de animales y cosas que adquieren formas distintas, además de notoriedad, dentro del submundo de pequeños dioses y ritos ancestrales, otorgan el color local a este universo, con el entramado de acciones que se dirigen hacia un bienestar común.
«Ella se inventó a sí misma, se hizo leyenda, se hizo un mito encadenado a la fascinación del crepúsculo».
Ylonka Nacidit Perdomo
«Melba fue una poeta sensible que, desde lo sensorial y lo espiritual, exploró el mundo que le rodeaba y lo tradujo en palabras».
Luis Reynaldo Pérez
«Melba es una leyenda que empieza a ser historia».
Ángela Peña
«Su vida de excepción, sensible, ha sido injustamente ignorada; su obra permanece ausente de la memoria literaria y de los espacios donde se consagran las voces fundamentales».
Ramón Saba
«Rescatar a Melba Marrero de Munné sería un acto de valentía, y la posteridad, como pasajero de último asiento, la pondría en primera fila».
Ligia Minaya