Conocí a West Haven cuando tenía ocho años. Me enseñó a jugar a póker con nueve e hicimos aviones de papel juntos con once. Me besó cuando tenía dieciséis y se convirtió en lo mejor de mis vacaciones de verano en Montana. Fue el chico que me robó el corazón, y también el hombre que me lo destrozó a los veintitrés.
Años después, rompo mi promesa: vuelvo al rancho, aunque esta vez no como invitada, sino como la dueña. Puede que West quiera perderme de vista, pero incluso él tiene que admitir que la única manera de salvar su legado familiar es con mi ayuda. Soy yo o la quiebra.
No será fácil trabajar junto a él y enfrentarnos a todos esos recuerdos, pero esta situación es temporal. Quizá esta encrucijada nos permita enterrar el pasado… Quizá por fin ha llegado el momento de decir adiós. Solo tengo que evitar cometer el error de enamorarme de West Haven otra vez.
Él es la moralidad. Ella es el pecado.
El padre Cade Frédéric es un hombre de Dios. Se crio en las calles de París y ha dedicado su vida a la Iglesia. Pero, bajo la superficie, acecha un monstruo, una enfermedad que rezuma oscuridad y se alimenta de los condenados.
Cuando recibe la misión de ser el sacerdote de Festivalé, en Vermont, una ciudad de arquitectura bella y almas desoladas, la enfermedad le pide a gritos que libere sus calles del mal.
Amaya Paquette es el misterio más bello de Festivalé. Se dedica a cuidar a su hermano pequeño durante el día, mientras que por la noche se transforma en Esmeralda y baila ante ojos codiciosos y labios impúdicos. Anhela el amor, pero esquiva toda relación por temor a verse abandonada de nuevo.
Cuando el padre Cade ve por primera vez a Amaya, se obsesiona con ella y está convencido de que lo ha embrujado. No puede comer. No puede respirar. No puede pensar en nada que no sea ella.
Y la tentación es una amante cruel.
Ella es su debilidad, así que tiene que ponerle fin..., aunque eso signifique matar a la única mujer a la que podría amar.
Some worlds deserve to be destroyed . . .
Isla Crown has charted a new destiny and leapt into the unknown, determined to defeat her insidious ancestor, Lark, no matter the cost. But Skyshade is nothing like she anticipated, and she’ll have to use all of her skills just to survive, let alone end Lark for good.
Meanwhile, Grim and Oro would sooner set fire to their own kingdoms than leave Isla stranded on a path toward certain death. But getting her back will involve forging an alliance—if they can find a way to forgive their long history of betrayals.
The key to Isla’s return—and the fate of the realms—lies close to her heart. But in the face of her most powerful enemy yet, will Isla be able to reconcile her past in order to carve a future of her own making?