Parece un bosque cualquiera, pero no lo es. Claro que para saberlo hay que prestar atención a lo más pequeño y escondido... ¡Sí, justo ahí! En ese árbol donde bailan las hadas que han invitado a duendes, elfos y gnomos a su fiesta.
Menos mal que el Reino Perdido está perdido, porque si no, seguro que estaría llenos de turistas; es la ventaja de ser un lugar tan apartado al que, según dicen, sólo se puede llegar con la imaginación... Nuestra recomendación es que no te fíes de las habladurías y emprendas este largo viaje dispuesto a dejarte sorprender.
Para que lo sepas, cualquiera puede ser un héroe, simplemente hay que estar en el lugar adecuado. Por ejemplo, en este libro. Aquí encontrarás, por supuesto, magos, dragones, brujas y duendes, pero no como los magos, dragones, brujas o duendes típicos de otros libros... o de otros países mu lejanos. Aquí hay un mago de la tercera edad un poco duro de oído, un dragón vegetariano, una bruja ama de casa, un duende muy caradura...