Una guía paso a paso para cultivar buenos hábitos que nos ayuden a romper el ciclo de preocupación y miedo que nos provoca ansiedad.
Entendemos por ansiedad desde una leve inquietud hasta un ataque de pánico en toda regla. Pero la ansiedad es también la que impulsa los comportamientos adictivos y los malos hábitos en los que caemos para combatirla (comprar compulsivamente, comer por estrés, procrastinar o sumergirnos en las redes sociales). La ansiedad vive en una parte del cerebro que se resiste al pensamiento racional, por lo que nos atascamos en bucles de los que no podemos salir ni con fuerza de voluntad.
Como ya hiciera en Profanaciones, Agamben recoge aquí, en una serie de ensayos breves, algunos de los temas centrales de su pensamiento: desde la fiesta, vista en inesperada relación con la bulimia contemporánea, a la desnudez, que alberga escondidas implicaciones teológicas; del problema del cuerpo glorioso de los beatos, que tienen estómago y órganos sexuales y sin embargo no comen ni hacen el amor, al de la nueva figura de la identidad impersonal que los dispositivos biométricos están imponiendo a la humanidad.
El punto de fuga hacia el que convergen todos estos temas es la inactividad, entendida no como ocio o inercia sino como el paradigma de la acción humana y de una nueva política. Esa misma acción ociosa define la tierra de nadie en la que se mueve una escritura que ha quemado sus cartas de identidad y que es, a la vez, pensamiento y literatura, divagación y ficha filológica, tratado de metafísica y artículo de costumbres.
Julian Barnes cumple ochenta años y lo celebra con una bellísima exploración en torno a la memoria y el pasado, los caminos impredecibles a los que conducen nuestras decisiones, la búsqueda de la felicidad —a cualquier edad— y, cómo no, el amor, la amistad y la escritura.
¿Qué contiene más verdad: nuestros recuerdos, nuestros diarios, las anécdotas mil veces contadas o la imagen que de nosotros mismos nos devuelven los demás? ¿Cómo componer, hacia el final de nuestra vida, un relato fiable de quienes somos? Barnes reflexiona sobre todo ello con el trasfondo de la vejez, de la proximidad definitiva de un fin, ante el cual no podemos más que aprender a despedirnos.
Pero en el corazón de esta obra hay también una historia —«o una historia dentro de la historia»—, y sus protagonistas son dos personas a las que Barnes prometió que jamás escribiría sobre ellas —llamémoslas Jean y Stephen— y un jack russell que responde al nombre de Jimmy. El joven Barnes conoció a Jean y a Stephen cuando los tres estudiaban en Oxford. Los presentó, se enamoraron, se separaron y siguieron cada cual su camino, lejos el uno de otro y también de la vida de Barnes, que no les perdonó que truncaran aquella amistad. Hasta que cerca de cuarenta años después se reencontraron, de nuevo con su intervención, y la vida siguió dando giros entre alegrías, traiciones y decepción.