Este libro es una gallarda reivindicación de España y de sus métodos de colonización en el Nuevo Mundo. Avalora y encarece esta reivindicación el ser obra espontánea, desinteresada, y por ende imparcial, de un ilustrado escritor norteamericano, y fruto de sus estudios, investigaciones y concienzudos juicios. Basta leer el prefacio de su libro para poder apreciar el móvil que le impulsó a escribirlo y la sinceridad y entusiasmo que puso en su labor: «Porque creo que todo joven sajónamericano ama la justicia y admira el heroísmo tanto como yo, me he decidido a escribir este libro. La razón de que no hayamos hecho justicia a los exploradores españoles es sencillamente porque hemos sido mal informados.
En agosto de 1939 un buque llega a Buenos Aires con una delegación de empresarios, diplomáticos y periodistas polacos a bordo. A los pocos días, el capitán recibe la orden de regresar frente al inminente comienzo de la guerra en Europa. En el último momento, uno de ellos decide desembarcar y quedarse en puerto. Así es como empieza la inesperadamente larga estadía argentina de uno de los narradores imprescindibles del siglo XX: Witold Gombrowicz.
Extranjero en todas partes arranca justo en ese instante crucial. El libro recorre la vida del autor de Ferdydurke al mismo tiempo que ofrece una serie de claves para la lectura de su obra. Con la ayuda de sus propios escritos y de entrevistas a discípulos, escritores y académicos, Mercedes Halfon despliega una biografía singularmente vívida y atravesada por un sutil sentido del humor, que cubre un periodo apasionante en el que Witold Gombrowicz se gana la vida a duras penas, frecuenta cafés, librerías y salones, viaja entre la capital y el interior, escribe y procura situarse como autor.
A Fafa, su amiga de siempre, la buena fortuna, lo ha premiado con una larga vida, y él ha sabido vivirla con mucha intensidad y sin pausas innecesarias.
Ahora, tras sobrevivir a los azares y accidentes del camino, acaba de cumplir sus ochenta y seis años y, para mayor suerte, sigue activo, porque en su diccionario no hay espacio para la palabra retiro. Con su carga de años y el vasto caudal de su experiencia, ese personaje nos cuenta sus memorias. Un resumen apenas de las mismas, pero suficiente para conocerlo mejor, como ser humano, desde sus orígenes pocas veces contados. Con un reposo y una tranquilidad impresionantes. Sin una sola expresión de odio ni rencor, como si se hubiese casado con la paz de la que los compromisos de la lucha nunca le permitieron disfrutar.