El periodo helenístico fue una época fascinante con un panorama filosófico vibrante y diverso: no solo nacieron dos nuevas escuelas de pensamiento —el epicureísmo y el estoicismo—, sino que se produjeron avances significativos en la Academia de Platón y tanto los aristotélicos como los cínicos continuaron desarrollando sus ideas. Y es que muchas de las ideas que hoy asociamos con la filosofía moderna y la Ilustración —como el empirismo, el materialismo y el escepticismo religioso— ya fueron ampliamente discutidas por los filósofos helenísticos.
En Filosofía helenística, Sellars ofrece una introducción accesible y temática a la filosofía de esta época. El autor pone énfasis en la perspectiva práctica de estos pensadores, que consideraban la filosofía una herramienta para la vida diaria, y resume los debates clave sobre temas que van desde la epistemología hasta la filosofía política. Y, dado que las ideas de los filósofos helenísticos tuvieron una gran influencia en el pensamiento posterior, nos muestra también el desarrollo de la filosofía moderna temprana.
Con una prosa clara y rigurosa, Sellars logra acercar al lector contemporáneo una de las épocas más fértiles del pensamiento antiguo.
La primera megafiltración masiva difundió papeles del Pentágono con la novedad del momento: una fotocopiadora. Hoy la tecnología permite publicar miles de archivos para que las audiencias conozcan su contenido sin intermediaciones. La historia de esos hallazgos muestra por qué esta forma de revelar los secretos del poder es, con sus virtudes y defectos, héroes y villanos, una herramienta vital para el acceso a la información y para el futuro de la democracia. El filtrador puede ser un funcionario poderoso, un empresario estafado, un empleado enojado, un espía, un loco, un idealista. La filtración puede llegar en forma de documentos, fotos, videos, audios. Puede ser una cantidad de datos tan grande que se mide en terabytes o una grabación de unos pocos minutos. Lo importante es lo que se revela: corrupción, crímenes de Estado, evasiones millonarias de impuestos, espionaje masivo de ciudadanos o doping. En un mundo en el que casi todo lo que se vende como noticia son declaraciones, propaganda o fake news, las filtraciones -vengan de donde vengan- descubren hechos. Para el autor de este libro, son el último refugio del periodismo. Un periodismo que no se limita a reproducir anuncios y opiniones. Un periodismo que echa luz sobre los manejos más opacos de gobiernos y corporaciones.
Mientras todos duermen, el inspector Almanzor se dedica a redactar un último atestado, cuando recibe una llamada. Al otro lado, Juan, un amigo y camarero del bar Los Gallegos, agoniza. Cuando Almanzor llega precipitadamente al bar ya es demasiado tarde. En el suelo, un cigarrillo con la ceniza intacta; en la barra, un cubata a medio consumir, restos de cocaína y unos cubiletes de dados. Juan no llevaba ejemplar, pero Almanzor lo apreciaba a su manera. Para el, encontrar al asesino es algo que va a ir mucho más allá del compromiso profesional.