Últimamente, los filósofos vuelven a retomar ideas y elementos de los estoicos antiguos, pero también lo hacen los psicólogos y terapeutas, que buscan orientación en los principios de esta escuela. Además, cada vez más personas intentan diseñar su vida personal «estoicamente». El resultado es que actualmente el estoicismo vuelve a ser tomado en serio, como lo era en la Antigüedad. No solo como sistema filosófico, sino también como vademécum para la vida personal. Esta introducción de Anna Schriefl ofrece un panorama de la totalidad de la historia y de la doctrina del antiguo estoicismo (lógica, física y ética), así como de su influjo hasta nuestro presente, desde punto de vista riguroso y alejado de sensacionalismos. Este libro es la segunda edición de la obra, corregida, ampliada y con un nuevo prólogo de la autora.
Una novela de amor prohibido en tiempos de agitación política y social, impregnada de un profundo erotismo transgresor.
El cultivo y manufacturación del algodón tuvo inesperadamente un impacto enorme en cómo la mujer era considerada en China: el algodón empoderó su figura. La equivalencia entre la mujer y el algodón adquiere en la obra algo más que un simbolismo de fondo: crea y estructura el núcleo de un intenso drama.
La zona rural donde se ha instalado la pequeña planta transformadora de algodón se convierte en un microcosmos donde toda la China de la época está representada, y la joven protagonista, Fang Biyu, en el símbolo de la mujer china. El algodón como alegoría de la feminidad obedece también al ciclo de la menstruación (un ciclo lunar) que caracteriza a la mujer, ya que la protección sanitaria utilizada por las mujeres chinas durante sus periodos estaba hecha de ese material.
A través de un enfoque autobiográfico y de una estética carnavalesca y trágica al mismo tiempo, Mo Yan aborda la pérdida de la inocencia y el rito del paso a la edad adulta.
Busquemos la verdad ...
...en las páginas amarillentas y casi destruidas por el tiempo, de algunos periódicos.
...en lápidas cubiertas de polvo y en el fondo de las aguas del impetuoso mar Caribe, donde fueron a parar los despojos de tantas victimas de la tiranía trujillista.
...latente, en el corazón de algún sobreviviente.
...en el secreto a voces de lugares como el "9" y la "40", donde el cuerpo humano fue lacerado, violado en cada pedazo de carne y mutilado en sus partes intimas.
...en el penal de la Victoria, en sus celdas de confinamiento solitario, en donde hombres y mujeres destilaron el dolor de la degradación humana, muchos de ellos por pensar diferente.