Viola Bowen has the chance of a lifetime: to design a video game based on her all-time favorite book series. The only problem? Her co-lead is Jesse F-ing Andrews, aka her archnemesis. Jesse has made it abundantly clear over the years that he wants nothing to do with her—and Viola has no idea why.
When their bosses insist a wintery retreat is the perfect team-building exercise, Viola can’t think of anything worse. Being freezing cold in a remote mountain lodge knowing Jesse is right next door? No, thank you.
But as the snow piles on, Viola discovers there’s more to Jesse than she knew, and heat builds in more ways than one.
Viola Bowen has the chance of a lifetime: to design a video game based on her all-time favorite book series. The only problem? Her co-lead is Jesse F-ing Andrews, aka her archnemesis. Jesse has made it abundantly clear over the years that he wants nothing to do with her—and Viola has no idea why.
When their bosses insist a wintery retreat is the perfect team-building exercise, Viola can’t think of anything worse. Being freezing cold in a remote mountain lodge knowing Jesse is right next door? No, thank you.
But as the snow piles on, Viola discovers there’s more to Jesse than she knew, and heat builds in more ways than one.
Publicada en 1940, esta novela reúne de manera única a dos virtuosos de la literatura húngara del siglo XX: Sándor Márai, el autor de El último encuentro, rinde homenaje a su maestro, Gyula Krúdy, personaje legendario de la bohemia literaria de Budapest y autor de una serie de novelas con Simbad como protagonista.
Una mañana de mayo, Simbad se despide de su esposa con la promesa de volver, antes de que anochezca, con el dinero necesario para comprarle un vestido a su pequeña hija. Cediendo a la tentación de un paseo en carruaje, se entrega a un apacible paseo por la capital a través de sus lugares favoritos: el baño turco, el café en el que escribió o sus restaurantes preferidos. Entre realidad y ficción, Sándor Márai nos ofrece una historia donde sus propios recuerdos de antes de la guerra se mezclan con la imaginación de Gyula Krúdy, uno de los más grandes escritores húngaros.
Laniah tiene un pequeño negocio de cosmética natural en su ciudad natal. Issac es la cara de una marca internacional. Ella valora muchísimo su privacidad; él es famoso en redes y los paparazzis le persiguen constantemente. Ambos son mejores amigos desde pequeños.
Cuando Issac vuelve a Providence después de unos meses, descubre que Wildly Green está a punto de cerrar y Laniah se niega a aceptar su dinero. Por eso, Issac se ve obligado a hacer lo que cualquier mejor amigo que se precie haría: decirle al mundo que están saliendo.
De pronto, el negocio está floreciendo, y a Laniah no le queda otra que aceptar el ridículo plan de fingir que son pareja durante el verano, el tiempo suficiente para conseguir reflotar su sueño.
Pero pronto descubrirán que están jugando con fuego. Hay entre ellos una atracción a la que no han sucumbido antes, pero los límites de la amistad comienzan a desdibujarse y, conforme pasan los meses, esta podría no ser suficiente…
La razón y el deseo entran en conflicto en este romance de verano ambientado en Italia.
Maya Killgore tiene veintitrés años y todavía está en proceso de descubrir qué hacer con su vida.
Conor Harkness tiene treinta y ocho, y Maya no puede dejar de pensar en él.
Es un cliché tan manido que le va a explotar el corazón: hombre mayor y mujer más joven; ricachón que trabaja en el sector biotecnológico y estudiante de posgrado con dificultades para llegar a fin de mes; el mejor amigo de su hermano y la chica en la que él ni se había fijado. Como bien le ha dicho Conor en más de una ocasión, la dinámica de poder está demasiado descompensada. Cualquier relación entre ellos sería conflictiva por muchos motivos, así que Maya debería quitárselo de la cabeza. Al fin y al cabo, Conor ha dejado claro que no quiere que ella forme parte de su vida.
Pero no todo es lo que parece, y los clichés a veces pueden convertirse en un giro en la trama.
Anoche hice un viaje a Marte. Pasé allí diez años… Me comprometí a no divulgar los secretos de los marcianos, pero voy a faltar a mi palabra.»
La invitación al viaje está abierta. A través de un poético texto de José Saramago en el que cuenta lo que encuentra en el planeta Rojo, nos abocamos a un recorrido repleto de imágenes y color al que acompañan las hermosas ilustraciones de la talentosa Claudia Legnazzi.