Este es el consejo que da a sus hijos un abogado que está defendiendo al verdadero ruiseñor del clásico de Harper Lee: un hombre de color acusado de violar a una joven blanca. Desde la mirada de Jem y Scout Finch, Harper Lee explora con humor y una honestidad insobornable la irracional actitud que en cuestiones de raza y clase social tenían los adultos del Sur profundo de los años treinta.
Harper Lee está de plena actualidad por el redescubrimiento de la novela original, rechazada por sus editores en su momento y una de cuyas tramas secundarias es la que dio origen a la novela Matar a un ruiseñor y a las películas homónima ganadora de varios Oscar.
Jean Louise Finch evoca una época de su infancia en Alabama, cuando su padre, Atticus, decidió defender ante los tribunales a un hombre negro acusado de violar a una mujer blanca. Novela de iniciación, Matar a un ruiseñor muestra una comunidad, la del sur de Estados Unidos durante la década de 1930, dominada por los prejuicios raciales, la desconfianza hacia lo diferente, la rigidez de los vínculos familiares y vecinales, así como por un sistema judicial sin apenas garantías para la población de color.
La niña está jugando en el parque reparte caramelos a sus amigas acaricia al perro de otro niño corre detrás de una pelota. En el futuro, la mujer que sueña su pasado ansía que todo se detenga que la dulce niña no crezca que no descubra el terror de la colmena que la alegre pelota se convierta en explosivo.
"Max acaba de mudarse a Isla Animal y... ¡ha encontrado un montón de nuevos amigos!: Orlando, Alce, Tartín, Pedalo y una criatura muy especial llamada Chaffy. Pero... ¡oh, no, Chaffy se ha perdido! Suerte que a Max le encanta encontrar cosas perdidas. ¿Y a ti? Espero que sí, porque este cómic incluye páginas de busca y encuentra donde tendrás que encontrar al Chaffy escondido.