O así lo cree Mrs. Bennet, la madre de cinco hijas solteras a las que está decidida a desposar con un caballero acaudalado cueste lo que cueste. Pero no todas ellas están por la labor, especialmente, la joven Lizzy, que preferiría casarse por amor y no por conveniencia. Ni siquiera si su pretendiente es el adinerado Mr. Darcy, cuya riqueza y atractivo nunca compensarán su soberbia y su arrogancia. Pero las primeras impresiones no siempre son acertadas y la historia de amor entre Lizzy y Mr. Darcy solo acaba de empezar…
UN CLÁSICO INCONTESTABLE DE LA LITERATURA INGLESA.
A pesar de marcar un antes y un después en la literatura inglesa, Jane Austen jamás pudo ver su nombre impreso en la cubierta de sus obras. El impacto de esta paradoja se acentúa al leer las páginas de Orgullo y prejuicio, quizá su cumbre narrativa, gracias a su insólita modernidad, el refinado retrato de una época opresiva para las mujeres y, sobre todo, unos personajes de una riqueza que aún hoy sigue siendo admirable.
Publicada originalmente en 1813, la novela es un cuadro de costumbres en el que las obsesiones sentimentales y sociales de la Inglaterra decimonónica se muestran con ironía y una perfeccción insuperable.
«Encuéntrame en otra vida. Encuéntrame en todas».
Todo final es también un principio. Pensé que iba a morir, y así habría sido de no ser por Slade. La única forma en la que podía salvarme era abrir una grieta entre mundos... y atraversarla. Sin embargo, en ocasiones, huir de un lugar peligroso te lleva a otro. Annwyn. El reino de los fae. Aquí hay magia y belleza, aunque a la vuelta de cada esquina acecha el peligro. Pero yo también soy peligrosa. Ya no soy una chica en una jaula dorada, y nadie va a impedir que encuentre el camino de vuelta a Slade. No obstante, volver a casa significa enfrentarse a los secretos. Así que tengo que brillar lo suficiente para iluminar mi propio camino... O, de lo contrario, la oscuridad podría tragarme por completo.