Los humanos actu mos como si fuésemos los seres vivos que dominamos este planeta desde el principio. Actuamos como si fuéramos a dominar por siempre. Nos creemos tan poderosos que actuamos como sí nunca la raza humana se fuerá a extinguir; sin embargo, la historia nos dice otra cosa.
El afán de lucro y poder, sumado al deseo voraz de someter a sus semejantes a sus designios y dominios, ha provocado situaciones que amenazan nuestra existencia, como por ejemplo la destrucción de la capa de ozono y el consecuente calentamiento global.
En el caso de los gobernantes, fundamentalmente las grandes potencias, prefieren invertir en armamentos para guerras, que en la mayoría de los casos son provocadas, en vez de invertir en la conciencia colectiva y las soluciones a las demandas de una población en crecimiento.
Y mirando ya hacia el patio dominicano, el liderazgo de hoy no se asemeja al liderazgo que nos antecedió. La madurez política y la razón han pasado a un segundo plano al momento de tomar decisiones y practicar el ejercicio político, al actuar pensando más en el hoy que en el mañana.
Hemos tratado y esperamos en gran manera haber logrado despojarnos de todo prejuicio, fanatismo, sentimientos o resentimientos que no permitan expresar nuestras ideas lo más próximo a la objetividad. Esperamos que estas páginas nos sirvan a todos para abrir un espacio de reflexión que nos permita intentar tomar mejores decisiones en el ámbito político, en pos del desarrollo de nuestro pueblo y del país.
En España han sido muy pocos los críticos literarios que hayan tenido la voluntad y capacidad para seguir y analizar la creación literaria contemporánea en todas las lenguas, y de todos los países, europeos. El esfuerzo continuado y el riesgo que ello implica es para muchos críticos un obstáculo insuperable. No lo ha sido ni lo es para Mercedes Monmany, cuya insaciable curiosidad y grandeza de miras la han llevado a erigirse en la introductora en España de muchas de las voces más notables de las letras europeas de nuestros días.
Desde el 25 de enero de 2016; cuando
Mari, una amiga, me regaló una libreta, decidí
comenzar a escribir mi nueva historia, la
historia de Iris (mi cáncer de páncreas), y
de cómo ella me transformó, tanto física,
como emocional y espiritualmente.