Seventeen-year-old Fallon Bane was born with a devastating curse: a single touch from another person will cause her excruciating pain. Thus, she has accepted that she will die without ever being kissed, without even hugging her own father, though it breaks her heart every day.
But when her beloved father falls ill, she breaks into the magical Gilded City to find a healer fae that can save him. When handsome healer Ariyon Madden agrees to help, everything she knows about herself and her curse changes. Because during her father's healing, Ariyon reaches out and touches her bare skin. She waits for the agony… but it never comes. For the first time in her life, she imagines a new future for herself. However, that fantasy is quickly destroyed, because not only does Ariyon flee from her in disgust when he learns of her curse; he also reveals her existence to powerful fae who want to hurt her.
Fallon is then swept away to a magical academy, where she learns the terrifying truth about her family history and her dark magic. Her life and the future of fae everywhere hang in the balance, and all the while Fallon can't help but wonder if she will get to touch Ariyon Madden one more time before she dies…
Se suponía que este compromiso era falso... Y, sin embargo, aquí estoy, volviéndome loca por mi prometido de mentira.
Beau Eaton es el príncipe del pueblo, un héroe militar tan atractivo como atormentado.
Yo, en cambio, soy la camarera invisible, la chica tímida con el apellido equivocado.
Él tiene treinta y cinco años y es pura masculinidad. Yo tengo veintidós... y sigo siendo virgen.
Ah, y también es mi prometido. O mejor dicho, mi prometido de mentira.
Todo ha empezado con una apuesta. Él no se cree que la gente me juzgue por mi apellido, así que me ha ofrecido el suyo para demostrar que tiene razón.
Los dos salimos ganando con ese trato: él consigue que su familia le deje respirar y yo me quito de encima el estigma de la mía mientras ahorro lo suficiente para largarme de este pueblo.
Según él, lo único que tengo que hacer es ponerme su anillo, seguirle el juego y actuar como si no pudiera quitarle las manos de encima cuando hay gente delante.
Pero lo que pasa entre nosotros en la intimidad está empezando a borrar todos los límites que creíamos tener claros.
Lo que ocurre a puerta cerrada ya no parece fingido, sino real. Muy real.
Los sueños de Zoe se hacen realidad al ser aceptada en la prestigiosa New England School of Ballet, a pesar de que ello signifique reencontrarse con Jase, el chico que conoce todos sus secretos. Excepto uno: por qué rompió el contacto con él hace un año. A Jase tampoco le entusiasma la perspectiva; ya tiene suficiente con sus padres, que no aceptan su sueño de bailar, así que no necesita tener a ella y su silencio cerca. Pero cuando Zoe y Jase son asignados como pareja de baile, se verán inevitablemente atraídos el uno hacia el otro, así como al pasado que nunca podrían olvidar...
Grandes viajeros y entusiastas de la naturaleza, Hokusai e Hiroshige revolucionaron el grabado japonés a partir de finales del siglo xviii, llevando el paisajismo a su apogeo. A través de las estaciones, estos artistas y sus sucesores rinden homenaje a una naturaleza deslumbrante y eterna que se encuentra en el corazón del pensamiento y la cultura japoneses, y nos invitan a redescubrir la belleza sencilla del cerezo en flor, a saborear la frescura de una tarde de otoño, a contemplar las primeras nieves inmaculadas, a dejarse sorprender por el ligero vuelo de un pájaro... en suma, a «vivir el momento presente». Inserto en un bonito cofre, este volumen en forma de acordeón, a modo de antiguo libro japonés, reúne una antología de los grabados más famosos de los grandes paisajistas, desde la época de Hokusai hasta la de Hasui, y acompañados por un opúsculo explicativo.
La familia Santana se acaba de mudar. La nueva casa está muy contenta. Quiere hacer todo lo posible para ayudarlos a crear un HOGAR, DULCE HOGAR. Al principio todo va genial, pero pronto las cosas empiezan a torcerse y no paran de pelear. Para mejorar el ambiente, cada uno de ellos tendrá que poner de su parte. Parece fácil, pero... ¿serán capaces?
QUERIDA FAMILIA:
el buen ambiente no aparece MÁGICAMENTE.
No se trata de ser una casa perfecta e ideal.
¡No! Eso NO sería real.
Pero SÍ que todos sus miembros, aunque estén liados, se preocupen de que los demás se sientan amados y respetados.
Y así conseguir que todos sintamos, sin DUDAR,
que esta casa, sí que sí, es un…
HOGAR, DULCE HOGAR.