Una operación quirúrgica que extirpa el impulso sexual masculino, un tren que nos devuelve a cualquier punto del pasado, un invento genético que acerca la vida eterna... En esta mítica colección de relatos, Anna Starobinets retrata sin piedad una humanidad que se tambalea. Ciencia y religión, razón y pasiones, instinto y civilización: no hay pieza del puzle humano que escape a su mirada, a la vez devastadora y comprensiva. La glándula de Ícaro es una distopía que roza peligrosamente lo real, donde la ciencia es solo una excusa para abrir en canal a sus protagonistas y revelar sus engranajes. La obra de Starobinets es puro «horror lírico». Esta colección de relatos está repleta de pesadillas que amenazan no solo con cumplirse, sino con ser realidad en el momento en que se leen.
Nietzsche vuelve a mostrar en esta obra cómo los dos mil años de cristianismo han instaurado una moral equívoca basada en una concepción del bien y del mal que atenta contra los instintos del hombre. Esa falsa moralidad debe ser superada, con una inversión total de los valores establecidos. Para ello el filósofo contrapone aquí el pensamiento de la antigüedad, en una nueva muestra de su amor por la tradición clásica.
La Galatea es, al mismo tiempo, un homenaje a la novela pastoril, cuyos rasgos temáticos y estructurales le sirven de sustento básico, y una protesta contra las limitaciones o convenciones acomodaticias con que sus antecesores la habían cultivado.
La obra narra las desventuras amorosas de varios pastores idealizados en un entorno bucólico. La historia gira en torno a Galatea, una bella y virtuosa pastora que es cortejada por varios pastores, especialmente Elicio y Erastro, aunque ella prefiere mantenerse libre. A través de diálogos, poemas y relatos intercalados, Cervantes explora temas como el amor no correspondido, la amistad, la libertad personal y la belleza.