La décima es parte valiosa del patrimonio cul tural intangible del pueblo dominicano, y para que sea así considerada ha de haber un colectivo O una persona que pueda transmitirla a otros y de una generación a otra. Y es lo que ha acontecido con la décima oral. Para el decimero, basta la saliva, es decir, la palabra que exprese el pensamiento, y no tiene que estar escrita, no se necesita papel, basta que alguien escuche, entienda y memorice el mensaje.
Resulta evidente la importancia de la décima oral como expresión de la idiosincrasia del pueblo, del folklor lírico dominicano y de la región del Caribe, pero es un hecho que, en nuestro caso, está en vías de extinción y la
producción de los ancestrales cantadores de la región Cibao y del país se ha silenciado en el tiempo.
Un nuevo enfoque a cómo la década de los veinte a los treinta años es básica para construir el resto de nuestras vidas Existe una corriente social que piensa que la década de los veinte años no es una edad realmente importante. Algunos la consideran una prolongación de la adolescencia. Otros, una incipiente adultez. Sin embargo, los veinte y principio de los treinta años es en realidad uno de los periodos más transformadores de la vida adulta. La doctora Meg Jay, psicóloga clínica, señala en este libro que estos jóvenes se ven atrapados en una espiral de desinformación. Están asustados, confundidos y desorientados, y sus únicas referencias para guiarse en la vida proceden de los tópicos de las películas, los periódicos y los amigos. Fruto de más de diez años de experiencia con cientos de pacientes y alumnos veinteañeros, La década decisiva combina los últimos estudios sobre esta etapa vital con historias reales contadas por sus propios protagonistas.
Un amor imposible y una traición imperdonable. Una época de misterios y conspiraciones. Una novela con alma de clásico.
Desde finales del siglo XV, una leyenda impregna las calles de Sevilla. Cada noche, la bella Susona, hija de un famoso converso de la judería del barrio Santa Cruz, acude al encuentro de un caballero cristiano de noble linaje llamado Nuño de Guzmán. Él no debe enamorarse, pues su cometido es descubrir si los rumores son ciertos: se dice que Susona y su familia judaízan en secreto.
Sin embargo, bajo el rocío de las flores de azahar, se convierten en amantes furtivos. Cuando Susona descubre que una conspiración que se fragua entre las paredes de su hogar podría dañar a su amado, se verá obligada a escoger: la fidelidad a su pueblo, a su padre y a su familia, o el amor que le profesa a Nuño de Guzmán. Para salvar a unos deberá condenar a los otros.
La historia de Susona, llena de amor, traición y muerte, acabará tornándose en leyenda. Tras La última sultana, Andrea D. Morales nos traslada a una época de odio, miedo y conspiraciones entre judíos y cristianos y nos demuestra que hasta en los momentos más oscuros de la humanidad, puede florecer la pasión.