Nadie más que yo tiene derecho a matarte, señorita Vitalio. La última cara que verás será la mía. Si se trata de morir, tu vida me pertenece».
Tristan Caine es una anomalía en los bajos fondos de la mafia. Es el único miembro de los Tenebrae que no pertenece a la familia. Sus habilidades no tienen igual, su moralidad es más que cuestionable y sus motivaciones son todo un enigma. Es letal, y lo sabe.
Morana Vitalio también es consciente de ello. Es la hija de la familia rival, una mente tecnológica brillante capaz de hacer con un ordenador lo que Tristan con una pistola. Cuando un misterio de hace más de veinte años vuelve a salir a la luz, Morana se infiltra en la casa de Caine dispuesta a matarlo…, aunque ignora los lazos que los unen y que harán que el odio, el deseo y el pasado los aten sin remedio.
La inspectora Sofía Luna regresa en una trama absorbente que profundiza en lo más oscuro de la condición humana.
El asesinato de varias turistas japonesas en Madrid enfrenta a la inspectora Sofía Luna a un complejo caso vinculado al mundo de los viajes organizados. Las víctimas pertenecen a un singular colectivo de personas asexuales que rechaza la hipersexualidad de la vida moderna.
Paralelamente, la inspectora Luna debe enfrentar un dilema personal inesperado: su padre, con quien ha roto toda relación desde hace años, se ve involucrado en la muerte de un hombre. Luna deberá navegar entre ambos casos, donde el límite entre lo íntimo y lo profesional se confunde peligrosamente.
«No era el hombre más honesto ni el más piadoso, pero era un hombre valiente.»
Con estas palabras empieza El capitán Alatriste, la historia de un soldado veterano de los tercios de Flandes que malvive como espadachín a sueldo en el Madrid del siglo XVII. Sus aventuras peligrosas y apasionantes nos sumergen sin aliento en las intrigas de una España corrupta y en decadencia, las emboscadas en callejones oscuros entre el brillo de dos aceros, las tabernas donde Francisco de Quevedo compone sonetos entre pendencias y botellas de vino, o los corrales de comedias donde las representaciones de Lope de Vega terminan a cuchilladas. Todo ello de la mano de personajes entrañables y fascinantes: el joven Íñigo Balboa, el implacable inquisidor fray Emilio Bocanegra, el peligroso asesino Gualterio Malatesta, o el diabólico secretario del rey, Luis de Alquézar.