Some worlds deserve to be destroyed . . .
Isla Crown has charted a new destiny and leapt into the unknown, determined to defeat her insidious ancestor, Lark, no matter the cost. But Skyshade is nothing like she anticipated, and she’ll have to use all of her skills just to survive, let alone end Lark for good.
Meanwhile, Grim and Oro would sooner set fire to their own kingdoms than leave Isla stranded on a path toward certain death. But getting her back will involve forging an alliance—if they can find a way to forgive their long history of betrayals.
The key to Isla’s return—and the fate of the realms—lies close to her heart. But in the face of her most powerful enemy yet, will Isla be able to reconcile her past in order to carve a future of her own making?
Un destino que cambiar.
Miles de vidas por salvar.
Una gran fuerza oscura que vencer.
Algunos mundos merecen ser destruidos.
Isla Crown ha decidido trazar su propio destino y acabar, ella misma, con Lark, su insidiosa antecesora. Sin embargo, por el camino se dará cuenta de que Skyshade es mucho más peligroso de lo que esperaba. Oro y Grim, por su parte, tendrán que unir sus fuerzas, pues jamás podrían dejarla sola en el camino hacia una muerte asegurada. ¿Serán capaces, estos dos grandes enemigos, de dejar a un lado las traiciones del pasado? Y lo más importante, ¿conseguirá Isla saber qué quiere su corazón roto?
Tendrán que darse prisa… El destino de los reinos está en juego.
Conocí a West Haven cuando tenía ocho años. Me enseñó a jugar a póker con nueve e hicimos aviones de papel juntos con once. Me besó cuando tenía dieciséis y se convirtió en lo mejor de mis vacaciones de verano en Montana. Fue el chico que me robó el corazón, y también el hombre que me lo destrozó a los veintitrés.
Años después, rompo mi promesa: vuelvo al rancho, aunque esta vez no como invitada, sino como la dueña. Puede que West quiera perderme de vista, pero incluso él tiene que admitir que la única manera de salvar su legado familiar es con mi ayuda. Soy yo o la quiebra.
No será fácil trabajar junto a él y enfrentarnos a todos esos recuerdos, pero esta situación es temporal. Quizá esta encrucijada nos permita enterrar el pasado… Quizá por fin ha llegado el momento de decir adiós. Solo tengo que evitar cometer el error de enamorarme de West Haven otra vez.